Ni Khachanov, ni Paul pusieron en apuros al griego y al serbio, quien parece totalmente recuperado de su lesión en el muslo de su pierna izquierda. Djokovic se enfrentará a Tsitsipas en la final con la ventaja de 10-2 en el cara a cara entre ellos. Hace casi 4 años que Tsitsipas no vence a Nole, desde Shanghai 2019.
Semifinales de Australia insípidas. Los invitados a la fiesta de la penúltima ronda confirmaron que aún no están maduros para complicar la vida de los favoritos, desde hace varias rondas, de este Open de Australia.
El norteamericano Tommy Paul bastante ha hecho en Melbourne con llegar hasta la penúltima ronda. Es evidente que Paul ha mejorado su juego en la última temporada. Los españoles bien saben de qué hablo. La estabilidad emocional, los ángulos que abre con su derecha y su servicio potente han sido las armas que le han traído hasta aquí. Pero hoy estaba esperándole Nole, apostado en su superficie preferido y ataviado con su muslera fetiche. El serbio no le ha dejado en ningún momento desplegar su juego. El protagonismo que despliega sobre la Rod Laver es arrollador y eso lo percibe el rival. Paul se ha caído del caballo pero no ha encontrado la providencia divina para convertir la derrota en victoria: 7-5, 6-1, 6-2.
En la otra semifinal, Tsitsipas ha puesto de manifiesto su extraordinario momento con el servicio y la derecha. Del revés mejor no hablar por no darle pistas a Djokovic. Khachanov, trabajador incansable, aunque no exento de calidad, ha estado a merced del heleno en todo momento. El tercer set cayó en manos del ruso, pero más debería anotarse en el debe de Tsitsipas que en el haber del Khachanov. Con 5-3 y servicio el heleno perdió su saque. La manga se fue al tie-break, adonde también desperdició de una bola de partido antes de perder el set. Pero todo fue un espejismo. Bastó un break en el cuarto para confirmar su presencia en la final: 7-6(2), 6-4, 6-7(6), 6-3.
Aunque Nole ya no lo recuerda, será la segunda vez que se enfrenten la la final de un Gran Slam. Fue en 2021 en Roland Garros, adonde el griego iba dos sets arriba y cayó en 5 mangas. Los pronósticos arrasan a favor del serbio, a pesar de su evidente lesión de la que nadie debe dudar…, lleva una muslera. Eso sí, si Tsitsipas tiene la presión por ganar ya su primer Grand Slam y pisar por primera vez la cima de la ATP, el serbio no le va a la zaga porque se juega mucho más. Recuperar el liderato de la ATP, conseguir su décimo Open de Australia e igualar a Rafa con 22 Grand Slams pueden atenazar los nervios de este balcánico que lleva 29 partidos consecutivos ganando en Australia. El domingo se desvelará todo, o un nuevo campeón de Grand Slam o igualdad en el podio de los que más los han ganado…, ahora bien, lo que sí sabemos es que tendremos nuevo nº1 de la ATP.
No soy de apostar, pero respecto al desenlace de la gran final y si tuviera que hacerlo, apostaría por el balcánico.
Sus virtudes tenisticas y control sobre el dolor, le llevarán a conseguir su 22° Grand Slam y entre tanto el heleno, esperará su próxima oportunidad…
Creo que no se puede negar la calidad de los nombres que han ido saliendo a la palestra durante este open de Australia. Los torneos cada día son más difíciles de conseguir. Meritazo.