Djokovic recupera la salud a costa de aniquilar a De Minnaur. El joven norteamericano Shelton, auténtica sensación del Open de Australia. Rublev levanta dos pelotas de partido ante Rune.
La vida nos tiene reservada una sorpresa para cada día. A veces, hasta dos. Basta con poner los pies en el suelo para que cualquier acción pueda llevarnos al mayor de los fracasos o el mejor de los éxitos. Salir cinco minutos más tarde de casa puede librarte de esa maceta que cae de una terraza justo en el sitio por el que hubieras pasado de no haberte retrasado. Eso, sin duda, te puede convertir en la persona más dichosa del universo. Llegar tarde a la administración de lotería y no poder comprar el número que llevas 30 años jugando, cada semana, te puede convertir en la persona más desgraciada del mundo si finalmente sale premiado. El tenis, como la vida, también tiene por costumbre manejar nuestras vidas a su antojo. Ocurre cada vez que decidimos golpear la pelota y observar si pasa la red o si se queda en ella. Por eso, resulta sorprendente que hoy, dos partidos se hayan decidido en ese golpe de fortuna que hace que la bola toque la cinta y caiga al otro lado de la red haciendo imposible que el rival llegue.
Rublev, tras casi 4 horas de partido y tras haber levantado dos pelotas de partido y un 4-0 en el tie-break del quinto set ante el joven Rune, ha visto como la bola salía de su raqueta derecha a la cinta de la red para caer muerta del lado del noruego. El azar ha querido que la sonrisa se dibujara hoy en la cara del ruso. Otras veces no fue así. Los caprichos del destino.
De la misma forma ha terminado el partido que ha enfrentado a Tommy Paul y Roberto Bautista. Cuarto set y el castellonense intentando engancharse a la remontada pero, una bola mal tocada por el norteamericano se ha enganchado en la red para caer del lado de un Rober que veía cómo finalizaba su presencia en Melbourne ante la auténtica bestia negra del tenis español. En 2022 se enfrentó a 10 ocasiones a jugadores españoles con 9 victorias para Paul y sólo una derrota, ante Rafa Nadal en los cuartos de final de Acapulco. En el último Master1000 del año, por no irnos más lejos, en París Berçy, el jugador de New Jersey venció de una tacada a Nadal, Bautista y Carreño. El 2023 lo ha empezado igual con las victorias ante Davidovich en segunda ronda y hoy, en octavos ante nuestro último representante en el torneo.
Por esta parte del cuadro, Rublev se enfrentará a un Djokovic resucitado que hoy ha barrido de la pista al local De Minnaur y cualquier duda sobre su estado físico. Las recuperaciones de Djokovic son inexplicables sin pasar por Lourdes. Vigésimo quinta victoria consecutiva en Melbourne para el serbio que espera continuar la racha ante el pupilo de Fernando Vicente al que supera en los cara a cara por 2-1.
El último partido de cuartos será el que enfrente a los estadounidenses Paul y Shelton. El joven de Atlanta, colocado en el puesto 89º del ranking se abre un hueco entre los «next gen» con su juego de zurdo puro y su potentísimo servicio. Con tan sólo 20 años y en su primera gira fuera de USA, Shelton se puede colocar entre los 50 primeros de la ATP, además de presentar su candidatura para las Nitto Finals de Milán.
Pase lo que pase en estos cuartos, sí parece claro que el cuadro se ha despejado para que Novak llegue a la final de este torneo con el que mantiene un idilio semejante al de Rafa con Roland Garros o el de Federer con Wimbledon. En Melbourne, sólo el coronavirus es un rival de entidad para Djokovic.
No son muchas las ocasiones en las que el azar juega un papel fundamental en el deporte de la raqueta, no digamos ya en 2 partidos de la misma ronda. No obstante, para llegar a ese momento de fortuna, no todo ha podido ser suerte.