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El canadiense se alza con el triunfo en Amberes y encadena dos títulos consecutivos tras el de la semana pasada en Florencia. El estadounidense Korda pierde una nueva final, tras la de Gijón, aunque continua con su evidente mejoría en el juego.


El triangulo del tenis se define esta semana con tres vértices colocados en Nápoles, Estocolmo y Amberes, rebautizado por los neerlandeses como Antwerp. Tres ciudades de la vieja Europa que disfrutan del tenis y han puesto de manifiesto que la Next Gen está dispuesta a llevarse por delante a la Generación perdida del tenis, esa que no fue capaz de toser al Big3 y ahora se ve desbordada por la Next Gen: Tsitsipas, Thiem, Berrettini, Zverev…

Dos de los integrantes de esa Next Gen, han participado esta semana en el ATP250 de Amberes. La ciudad, a orillas del río Escalda, ha sido talismán para dos jugadores norteamericanos que, a buen seguro, desconocen la historia de este referente cultural y económico del norte de Europa: Sebastian Korda y Auger-Aliassime. Tercer enfrentamiento entre ambos con igualdad hasta hoy. Misma edad, 22 años, y dos semanas excelentes en las que ambos han llegado a finales de ATP250, Korda con derrota ante Rublev en Gijón, y Auger-Aliassime con victoria en Florencia ante Wolf. Esta tarde el canadiense ha impuesto su mejor estado de forma y su mejor ranking para superar al estadounidense por 6-3, 6-4. Tercer título ATP de su carrera, y de la temporada, que mantiene intactas sus opciones de entrar en el Masters.

En Amberes, uno de los centros comerciales más importantes del norte de Europa desde mediados del siglo XVI, cuyos impuestos recaudados por la Corona española en su puerto igualaban a los ingresos por las minas de plata de Potosí, se disputaba, durante la década de los 80 y 90 del siglo pasado, un interesante torneo de exhibición que ofrecía como botín una raqueta de oro y diamantes valorada en 160 millones de las «antiguas» pesetas. Más o menos lo que hoy sería un millón de euros. Para conseguirlo había que ganar tres veces en cinco años, cosa que únicamente logró Iván Lendl. El caso es que el torneo desapareció hasta que en 2016, de una forma más austera, Amberes ha vuelto al circo del tenis con un torneo ATP250. La exhibición que esta semana han dado los Auger-Aliassime, Korda, Thiem, Gasquet, Goffin y Hurkacz bien hubiera merecido todo el oro y los diamantes de la ciudad belga pero, de momento, el único que se la ha embolsado ha sido el canadiense que ha dejado atrás su marca de 9 finales perdidas para ganar su tercer torneo ATP en 2022. La racha de Felix ya está pidiendo triunfos en torneos de mayor categoría. La gira europea continua con un ATP500 en Basilea y un Master1000 en París en los que Auger-Aliassime es firme candidato para tallar ese diamante en bruto que, poco a poco se va puliendo.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «AUGER-ALIASSIME, UN DIAMANTE EN BRUTO»
  1. Alucino con que Auger-Aliassime solo tenga 22 años. Llevamos casi un lustro escuchando su nombre, pero aún no ha sido capaz de dar el salto de calidad necesario para llegar al Olimpo del tenis. Su juventud insultante aún le permite optar a muchas cosas en el futuro. Ahora la pregunta es ¿dejará de ser algún día el «diamante en bruto»?

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