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El tenista noruego revalidó el triunfo en Gstaad en un partido duro ante un Berrettini con menos rodaje en tierra. Ruud recupera la senda de la victoria tras la final de Roland Garros.


Pocos torneos ATP250 pueden presentar un plantel de estrellas como el de este Gstaad 2022. Si además se cumple el sueño de todo organizador, que lleguen a la final sus dos primeras cabezas de serie, el éxito está asegurado. Dos especialistas, uno de la tierra, Casper Ruud, que esta temporada ya ha demostrado su amor al polvo de ladrillo alcanzando la final del Grand Slam de la tierra batida, el otro de la hierba, ganador en Sttutgart y el Queen’s pero que no pudo defender su final de Wimbledon en 2021 por culpa del COVID. Ahora bien, aunque todo parecía propicio para el escandinavo no hay que olvidar que las características particulares de este torneo, a pesar de su superficie, favorecían al transalpino. El tipo de tierra y sobre todo la altura, conferían al espectáculo una igualdad que lo convertía aún en más interesante.

Quizá esta fue la circunstancia más definitoria durante la primera manga. Sus saque volaban a una velocidad impropia en arcilla y su derecha se mostraba tan letal como en superficies más duras. Así, el bueno de Matteo se alzó con el primer set por 6-4. El italiano ponía la directa como ya hiciera en rondas anteriores con Gasquet, Martínez (el único capaz de robarle un set hasta la final) o el mismísimo Thiem. Desde que regresó de su lesión de muñeca no conocía la derrota y tras lo visto en la primera manga, todo parecía preparado para continuar la racha.

Pero el escandinavo estaba dispuesto a demostrar por qué es uno de los especialistas en tierra. Así, llevó el partido hasta el tie-break del segundo para asestar al azzurro un golpe que, aunque era parcial, acabó decidiendo la partida en un tercer set más claro para el noruego. Así, Ruud desequilibra las tablas en su particular «head to head» (2-2) con Berrettini y alcanza su tercer torneo de la temporada tras Buenos Aires y Ginebra. Matteo sigue con dos, pero pone de manifiesto su recuperación y se planta en una posición envidiable para afrontar lo que queda de temporada.

En Gstaad ocurrió lo previsto. Ruud defendió su corona de 2021 y Berrettini demostró que, si le respetan las lesiones, es un tenista llamado a escribir grandes glorias en el mundo del tenis, independientemente de la superficie que pise.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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