El australiano y el británico alcanzan el mejor resultado en Grand Slams de sus carreras al llegar a las semis de Wimbledon. Kyrgios, sin nada que perder y con sólo tres sets jugados en cuartos, plantará cara a un Nadal con problemas físicos y que ha luchaado durante más de 4 horas ante Fritz. Djokovic y Norrie saldaron sus partidos en 5 mangas ante Sinner y Goffin.
Sólo Kyrgios alcanza con solvencia las semifinales de este descafeinado Wimbledon que, eso sí, nos ha dejado tres cuartos de final inolvidables. El australiano, más centrado que nunca sobre la pista, ya prometió grandes éxitos sobre la hierba. Su calidad es incalculable y su pírrico expediente tenístico sólo es justificable por su falta de entendimiento. Como al ilustre hidalgo de alargada figura, la razón se le enflaquece a la hora de abordar sus luchas contra los gigantes Grand Slams.
En Wimbledon, Kyrgios ha recuperado la cordura y amenaza con regalar el domingo a su particular Dulcinea, y su corte de seguidores, una ínsula en la que celebrar el primer gran triunfo del australiano. Hoy ha tratado al chileno Garín como a un fiel escudero. Kyrgios y Sancho, Don Quijote y Garín, dos personajes distintos desde la perspectiva deportiva, psicológica y hasta estética dentro del circo del tenis. Esta universal obra de la novela de caballería no acaba con la muerte del hidalgo de la triste figura, sino que lo eleva a un mundo irreal que jamás había pisado: las semifinales de Wimbledon.
En frente se verá las caras contra Nadal, a quien ya venció en Wimbledon en los octavos de final de 2014 en la primera vez que se veían las caras. Luego vinieron más enfrentamientos hasta colocar un 6-3 a favor del español en sus duelos personales. El del viernes será un partido atípico con todo a favor del australiano. Uno perfectamente adaptado al medio herbáceo, sin apenas desgaste en sus partidos, sin problemas físicos y con una estabilidad desconocida. El otro, en un ecosistema extraño, con una lesión abdominal que le impide sacar con solvencia, el golpe más decisivo en esta superficie, y con un desgaste en cuartos muy superior al del aussie. Aún así, hoy lo hemos visto, nunca hay que dar por perdido al balear.
Por la parte alta del cuadro los semifinalistas se han decidido en sendos partidos a cinco sets. A Djokovic se le fue de la mano su habitual estrategia de alargar los partidos para coger ritmo. Con Sinner los experimentos con gaseosa. El italiano superó con facilidad a Nole en las dos primeras mangas pero fue incapaz de mantener el nivel en las siguientes. Al pipiolo jugador italiano se le aflojó el brazo ante el gigante serbio. Seguirá intentándolo. Tiempo tiene todo el que le empieza a faltar a Nole para superar el listón puesto por Rafa en Grand Slams.
Desde 2016 los británicos no veían un local en sus semifinales. En aquella ocasión Murray acabaría venciendo el torneo ante el canadiense Milos Raonic. Ahora se antoja harto complicado que Cameron Norrie pueda repetir la gesta. En cuartos ya sufrió para superar a un Goffin en clara recuperación que habría dado por buenos los puntos que, este año, no reparte Wimbledon. Su rival será el serbio, quien busca su cuarto Wimbledon consecutivo y séptimo de su carrera. El botín parece demasiado apetecible para dejárselo robar ante un recién llegado a las fiestas finales. El viernes, por favor, acomódense en el sofá, y disfruten.