La lluvia de ayer obliga a una nueva jornada de doble ración de tenis. Por la mañana, agónica victoria de Alcaraz ante un espectacular De Minaur, que también mereció el triunfo. Y Carreño, en la otra semifinal, superó a Schwartzman en dos sets. Por la tarde, la final.
La racha del tenis español continua. Como no podía ser de otra manera, con la llegada de la tierra y el apoyo de los aficionados, el éxito está asegurado en el Torneo Conde de Godó. Dos supervivientes de esta loca semana de tenis, salpicada de lluvia, se cuelan en una nueva final española del ATP500 de Barcelona. Por segunda vez en el torneo, los finalistas tendrán que doblar partido en un mismo día. Eso sí, a la final de esta tarde, Carreño llega con dos horas menos de agotamiento físico que su compatriota Alcaraz.
No son sólo los supervivientes de una semana meteorológicamente loca, sino de partidos complicadísimos en los que, en más de una ocasión estuvieron en el filo del abismo. Carreño sufrió de lo lindo en cuartos de final ante Casper Ruud, a quien le levantó tres bolas de partido y una muerte súbita de infarto. En cambio, esta mañana se ha mostrado más sólido que el argentino Diego Schwartzman para superarle en dos sets en poco más de hora y media de partido: 6-3, 6-4.
En la pista central el espectáculo estaba asegurado. El hispanoaustraliano Alex de Minaur salía con la lección bien aprendida para desactivar la eficacia del juego de Alcaraz. Y lo consiguió. El murciano no ha encontrado la superioridad que tuvo contra Tsitsipas por culpa del endemoniado ritmo que le ha dado uno de los jugadores más rápidos del circuito. A eso hay que añadir la eficacia y profundidad de sus golpes que le han llevado a las puertas del triunfo. El murciano perdía sus opciones de rotura, hasta la novena ocasión no fue capaz de romper el servicio del «aussie». Aún así, De Minaur sacó para plantarse en la final de esta tarde. Ahí es donde Alcaraz enseñó su lado más genial. Un passing diabólico y una derecha sin miedo le han hecho levantar dos puntos de partido para finiquitar un set, que tuvo perdido en varias ocasiones, en el tie-break. En la tercera manga ninguno de los dos estaba dispuesto a entregar la cuchara y se han exprimido hasta el infinito en un partido precioso de 3h y 39min. que ha hecho las delicias de una afición maltratada por la caprichosa lluvia primaveral.
A partir de las 17,30h podremos ver cual de los dos españoles alcanza su segundo ATP500. Carreño ya lo hizo en Hamburgo la semana que cumplía 30 años. Alcaraz lo consiguió hace un par de meses en Río de Janeiro con tan sólo 18 años. Será el primer enfrentamiento oficial entre ambos. El murciano aún no conoce la derrota en finales ATP, Carreño en cuatro ocasiones. En cualquier caso, gane quien gane, el verdadero triunfador será de nuevo el tenis español.