opelka-brooksby-dallas

El gigante jugador norteamericano alcanza su tercer torneo ATP y se mete entre los 20 mejores del circuito. Brooksby continua creciendo y ya está en el Top50.


El rey de las muertes súbitas, des jeux décisifs, de los tie-breaks o como quiera que llamemos a esos juegos de desempate que se dirimen en el tenis para decantar el set para uno de los jugadores, cuando la igualdad parece ser más fuerte que el desequilibrio. Pues ahí, en esos momentos en los que a todos les tiemblan las piernas y encogen los brazos, el bueno de Reilly se desenvuelve mejor que nadie.

Tres de los cuatro partidos que ha jugado en este ATP250 de Dallas han tenido el obligado resultado de 7-6. Sólo ante Mannarino en cuartos el norteamericano consiguió romper el servicio de su rival para no llevar el partido al juego final. El jugador de Michigan no ha tenido en toda la semana ni un sólo punto de break en contra, lo que habla con claridad de la efectividad de su servicio. En semifinales, contra el otro gigante estadounidense, Isner, consiguió el tie-break más largo de la era ATP con un 24-22. Todo un experto. Reilly se ha servido hoy de su particular habilidad al servicio y en las muertes súbitas para dar cumplida cuenta en la final de Brooksby, un joven californiano llamado a dar muchas alegrías al tenis estadounidense.

Pero en el ATP250 de Dallas nadie ha podido con las armas de Reilly. Contra Opelka los rivales saben que el éxito sólo se puede alcanzar por lo civil, por lo administrado durante todo el set, porque si vamos al final, caeremos por lo criminal.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *