El tenista kazajo consigue su primer título ATP tras cuatro finales perdidas. Zverev ha sido incapaz de imponer el juego efectivo que, durante toda la semana, le ha llevado a la final
Otro fracaso más para Sascha Zverev. Tras su ausencia de las rondas finales del Open de Australia de la semana pasada, el alemán vuelve a fracasar en un torneo en el que partía como claro favorito.
En esta ocasión ha sido el peculiar jugador kazajo, Alexander Bublik. Tras cuatro finales perdidas, Singapur y Antalya en 2021, y Chengdu y Newport en 2019 el espigado jugador de la ex-república rusa consiguió su primer triunfo en un torneo ATP.
El sexto cabeza de serie del torneo ha superado a Tallon Griekspoor, Pierre-Hugues Herbert, Roberto Bautista Agut y Filip Krajinovic hasta encontrarse con el jugador de Hamburgo en la final. Sin duda, el partido de cuartos contra el castellonense fue el punto de inflexión del kazajo para empezar a creer en sus posibilidades. Hoy, la relajación y acierto de Bublik ha dejado una final sin historia: 6-4, 6-3. Enfrente un desdibujado y, por momentos, desmotivado Sascha que mucho tendrá que trabajar para ser más competitivo en los próximos torneos.
Bublik sube cuatro puestos en el ranking para colocarse en el nº31 de la ATP. Mientras tanto, Zverev se mantiene en la tercera posición del escalafón tenístico, eso sí, cada vez sintiendo más cerca el aliento en el cogote de Tsitsipas y, sobre todo, Rafa Nadal.