Por segundo año consecutivo, el ruso vence a Tsitsipas en la semifinal del Open de Australia, para verse en la final contra Rafa Nadal. El griego intentó desactivar la máquina rusa con un segundo set impecable.
Dannil Medvedev confirmó su vitola de favorito venciendo en la segunda semifinal del Open de Australia a Stefanos Tsitsipas por 7-6, 4-6, 6-4, 6-1. El ruso salió a la pista dispuesto a no dar ninguna concesión a su rival. Por segundo año consecutivo, el ruso apea de la final al jugador griego.
Tsitsipas no ganó ni un sólo punto al resto en los cinco primeros servicios de Medvedev y tuvo que superar hasta cuatro puntos de quiebre en contra. No obstante, el primer combate acabó resolviéndose en el tie-break a favor del moscovita gracias a su pasmosa templanza. La segunda manga se inició con la recuperación de Stefanos, quien con el apoyo de su box, consiguió romper el servicio de Medvedev. El acierto inicial del griego bastó para mantener su servicio y colocar las tablas en el tanteador.
Ese fue el momento elegido por Medvedev para imponer su «plan soviética». De repente sacó toda su ira contra el juez de silla, el español Jaume Campistol. El ruso reclamaba mayor atención por parte del juez para parar las continuas indicaciones de Apostolos Tsitsipas en el juego de su hijo. La estrategia le salió bien. Además de no recibir una sanción por haber insultado al árbitro y soltar toda su rabia, consiguió recobrar la concentración y convertir los dos siguientes sets en un paseo triunfal. Medvedev no paró de agobiar al griego desde la línea de fondo con sus golpes planos y profundos El ruso encadenó 39 tiros ganadores y rompió cuatro veces el servicio del griego para colocarse en la final después de dos horas y 34 minutos.
Las diferencias tenísticas y personales entre Medvedev y Tsitsipas son ampliamente conocidas por los seguidores del tenis. El balance de sus enfrentamientos demuestra que Dannil le tiene cogida la medida a Stefanos quien tendrá que trabajar en la búsqueda de alternativas de juego que le hagan más daño a Medvedev. El 7-2 en sus enfrentamientos muestra una diferencia mayor de la que existe sobre la cancha.
Medvedev llega a la cuarta final de Grand Slam de su carrera. Sólo ha ganado el US Open de 2021, pero parece que la candidatura rusa está en su mejor momento para dar el salto definitivo a la dictadura del Big3.