Djokovic refuerza su candidatura dentro del Big3, en un circuito, en el que emergen las figuras de Medvedev y Zverev. Para el tenis español, brillante aparición de Carlos Alcaraz.
Acaba la temporada 2021 del circo del tenis y llega la hora de hacer balance de cuanto ha ocurrido a uno y otro lado de la red durante los últimos doce meses. Sin duda, un año difícil en el que se han podido disputar la mayoría de los torneos, unas veces con más limitaciones de público otras con menos y en las que la protección del ranking de 2020 ya ha terminado. Muchos esfuerzos y sacrificios han permitido que, salvo la gira asiática, hayamos disfrutado durante todo este año de la competición de la raqueta.
Cuatro nombres propios me gustaría destacar en este artículo: Novak Djokovic, Daniil Medvedev, Alexander Zverev y Carlos Alcaraz. En ellos se representan el pasado que aún se resiste a dejar los puestos de privilegio, el presente con dos candidatos a copar las finales de los torneos más grandes en los próximos años, y el futuro, con la irrupción de nuestro Carlos Alcaraz que ha entrado en el circuito como un elefante en una cacharrería.
Hay muchos más detalles, jugadores y circunstancias que analizaré en próximas entradas y que también merecen ser analizadas por su importancia dentro de este ejercicio de 2021. Este año ya podemos dar por bueno por lo que ha supuesto de vuelta a la necesaria y ansiada normalidad.
NOVAK DJOKOVIC. El serbio ha demostrado durante este 2021 que es el que más recorrido tiene del Big3. La edad de Federer y las lesiones de Nadal lo convierten en serio candidato a GOAT (Greatest Of All Time, el mejor de todos los tiempos). En el apartado de Grand Slams la rivalidad está a flor de piel: 20 para cada uno. La llegada del Open de Australia con la presencia de Nadal y, posiblemente de Djokovic, nos puede ofrecer el primer duelo de desempate.
Pero, ateniéndonos a lo que ha ocurrido en 2021, las expectativas del serbio son muy favorables. Inició el año con 3 Grand Slams por detrás de Roger y Rafa y en un sólo año ha igualado la marca con los triunfos en Australia, París y Londres. Sin duda, para Nole el año de la vuelta a la normalidad ha sido una gran temporada en la que ha superado a sus coetáneos y se ha defendido de la generación que ya llega.

En el 2022 el reto es que uno de los tres más grandes de la historia del tenis alcance su vigesimoprimer Grand Slam. Nole ya ha enseñado las garras para luchar por el 21 en el 22.
DANIIL MEDVEDEV. Cada día más extraño, cada temporada más arriba y cada momento más provocador. Se le acaban los complejos y cada vez, el tenista ruso se va expresando más con su propia esencia. Aclamado por unos y odiado por otros. Provocador en los partidos y afable en las entrevistas. Durante este 2021 se ha mostrado como el candidato más peligroso para desbancar del cetro a Novak Djokovic, su gran amigo del circuito. Dios los cría…
La temporada del moscovita empezó como ha acabado, con un triunfo por selecciones. Tanto en la ATP Cup como en la Copa Davis, Rusia ha puesto de manifiesto su evidente superioridad actual en el mundo del tenis, y Daniil es su mejor exponente.

A título individual, en las grandes citas hizo dos finales, Australia y Nueva York, contra Nole con una victoria para cada uno. Su estreno en los Grand Slams. Cayó en cuartos en Roland Garros, pero hasta este año nunca había ganado un partido sobre la tierra parisina. Y en Wimbledon se vio sorprendido ante Hurkacz en la ronda de 16. Sin duda el año de consolidación en la élite de Medvedev que acaba como nº2 del ranking apoyado con su US Open y su Master 1000 de Canadá.
ALEXANDER ZVEREV. El tenista alemán ha acabado la temporada de manera inmejorable. La segunda parte del año ha estado plagada de éxitos. Tras la victoria en los JJOO de Tokio, el tenista alemán ha encadenado el triunfo en el Master 1000 de Cinccinati, el ATP 500 de Viena y las Nitto Masters Finals. Y tampoco fue mala la primera parte de 2021 con el triunfo en el Master1000 de Madrid y en el ATP Acapulco 500. El único lunar de esta temporada han sido los grandes: cayó en cuartos en Australia ante Nole, en Roland Garros su verdugo fue Tsitsipas en semis, se convirtió en víctima de Auger-Alliasime sobre la hierba londinense y en el US Open cayó de nuevo ante Nole pero, ahora, en las semifinales.

Ahí tiene mucho por mejorar el alemán en la próxima campaña ahora que, la estabilidad parece haber llegado a Sascha, dentro y fuera de la pista. Cuidado con el gigante germano que tiene calidad para luchar por el cetro del tenis.
CARLOS ALCARAZ. El futuro del tenis que ha irrumpido en el circuito, con 109 puestos ganados en tan solo un año, para acabar esta temporada el nº 32 de la ATP. El pupilo de Juan Carlos Ferrero está acelerando su progresión con mayor rapidez de la que todos esperábamos. Las comparaciones con Rafa pueden hacerle daño, pero ya nadie puede dudar de que él es el relevo del tenis español y está llamado a escribir letras gloriosas en la historia de este deporte.
Su progresión durante la temporada ha estado perfectamente diseñada desde su equipo. La dosificación ha sido el lema a seguir desde el primer momento. En el Open de Australia ganó cuatro partidos para acabar cayendo contra un rival asequible para el murciano como Michael Ymer. Un partido más, cinco, ganó sobre la tierra de París para caer contra el experimentado alemán Jan-Lennard Struff. Peor le fueron las cosas en Wimbledon al caer en segunda ronda contra Medvedev, pero su explosión se produjo en el US Open al llegar a cuartos de final, donde cayó lesionado ante Auger-Alliassime. El colofón de la temporada lo ha puesto con la guinda en el triunfo de las Next Gen, superando a Korda. Sin duda, este 2021 le va a dejar enormes recuerdos al de El Palmar. Esos recuerdos que uno nunca olvida porque son los de «sus primeras veces»: su primer partido ante Nadal en la Caja Mágica el día que cumplía 18 años, su primer triunfo ATP en Umag, las primeras victorias ante Top10 como Tsitsipas, Berrettini o Sinner, su primer bloqueo total contra Gaston en Paris Berçy y su primera gran decepción, la ausencia a última hora de la Davis por su positivo en COVID.

La de 2021 pasará a los anales de este deporte por ser una campaña apasionante de tenis, tras el desierto del 2020. Ahora unas semanas para descansar de raquetas y, en cuanto pasen los polvorones y las fiestas navideñas, los Reyes Magos nos habrán dejado una nueva temporada para disfrutar del regalo del tenis.