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El serbio tira de experiencia para imponerse a un Berretinni diezmado físicamente. Encadena su tercer Wimbledon consecutivo igualando a Borg, Sampras y Federer.


A Novak Djokovic le gusta la hierba. No hay que escandalizarse, me estoy refiriendo a esas plantas de tallo pequeño que suelen decorar los jardines. Nadal suele morder los trofeos. Nole está cogiendo la costumbre de celebrar sus triunfos en Wimbledon comiéndose un poquito de la hierba de la central del All England Tennis Club. Esta tarde ha repetido el ritual para mayor gloria de nuestro ministro Garzón que estará ideando algún rocambolesco tuit con el que asociar el éxito con la ingesta de productos saludables.

El rival de esta tarde era Berrettini, quien ha vendido muy cara la derrota: (6-7(4), 6-4, 6-4, 6-3). El romano ha puesto toda la carne en el asador para alcanzar su primer Grand Slam, pero Nole no es amigo de asados y ha debido tomárselo como una provocación. Las tablas del serbio han resultado determinantes en los momentos clave del partido, reduciendo el riesgo y obligando a Matteo a que se ganara su primer Grand Slam. Él no iba a regalarle nada.

Las motivaciones del italiano pasaban más por la fuerza que otorga el pepperoni que por la ligereza de alternativas más amigas del medio ambiente. Un primer set en el que remontaba un 5-2, gracias a su efectivo servicio y la pegada en el tie-break. Pero el abuso de proteínas puede provocar lesiones, y el transalpino se resintió de sus molestias en la pierna.

Ahora Djokovic iguala a Federer y Nadal. Consigue su tercer Wimbledon consecutivo y amenaza con la temporada perfecta si vence en el Open USA. Durante la pandemia de COVID decidió un cambio en su dieta: consumir gluten y apostar por una dieta de origen vegetal. Ser vegano y deportista de élite no está reñido. El serbio lo ha demostrado.
Aún así, por mucho que a él le pese, Djokovic, con sus continuas declaraciones desafortunadas, siempre nos ha parecido un poco «chuleta».

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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