Nadal y Feliciano López superan sus partidos de tercera ronda, aunque con diferente intensidad. Medvedev y Rublev demuestran su excelente estado de forma. Tsitsipas y Fognini alcanzan la cuarta ronda tras maratonianos partidos. Alcaraz, eliminado pero satisfecho de los resultados.
Entretenida la cuarta jornada del Abierto de Australia que ha estado marcada por la superioridad de tres de los favoritos al torneo en sus encuentros, (Nadal, Medvedev y Rublev) tres épicos partidos a cinco sets que se han ido más allá de las cuatro horas (Tsitsipas, Fognini y López) y circunstancias curiosas al margen de lo deportivo que han arrancado alguna mueca entre los protagonistas y los espectadores.
Vayamos por partes. Primero el tenis. Nadal sigue adelante y lo que es más importante, bien de sus problemas de espalda. Michael Mmoh ha hecho un buen partido pero en ningún momento ha dado la sensación de riesgo. Lo mismo podemos decir de los partidos de Rublev y Medvedev, quien ha dado cumplida cuenta en tres sets de nuestro Roberto Carballés.
Por otro lado, el murciano Alcaraz termina aquí su primera aventura en Australia. El balance es excelente. Durante estas semanas se ha dado cuenta de que con tan sólo 17 años puede jugarle de tú a tú a cualquiera. Seguro que vendrán muchas ocasiones en las que llegará más lejos.
Continuamos con la épica. Cuando las batallas van más allá del deporte. Tsitsipas, cabeza de serie nº5 del torneo, ha valorado un triunfo que, en principio era sencillo, como si fuera una final. Thanasi Kokkinakis, 267 del mundo, sin apenas partidos de rodaje ha sorprendido al griego gracias al apoyo de una afición volcada con el aussi.
Otra de las batallas de la jornada ha sido interna, de jugadores del mismo ejército. Fognini y Caruso han explotado tras más de cuatro horas de juego y tensión. En el momento de terminar el partido se han reprochado palabras, gestos y acciones de dudosa deportividad. El norte contra el sur de un país de sangre caliente. Al final, por detalles, ganó el de San Remo al siciliano. Pronto hablarán y resolverán lo que no tendría que haber trascendido, pero los caracteres latinos son así.
Y para acabar con la épica hay que subrayar a los grandes estrategas, esos viejos guerreros que suplen el físico con la experiencia. Feliciano López, con 39 años ha demostrado que va sobrado de contiendas como la que ha librado hoy contra Sonego. El toledano, tras levantar dos sets en contra, ya está en la tercera ronda. Todo un logro para el más veterano del torneo que se verá las caras en la siguiente ronda contra Rublev. El reto se antoja imposible, pero de Feli se puede esperar cualquier cosa.
Y para acabar, lo excéntrico, lo que llama la atención de los deportes de los canales de televisión que no les importan los deportes… Una espectadora en dudoso estado psíquico-mental, quizá pasada de alguna sustancia, la ha emprendido con gritos y gestos indecorosos contra Rafa ante la sorpresa y buen encaje del manacorí. Si lo que pretendía era molestar al español no lo consiguió, que despachó con rapidez el juego y el set. Y si lo que pretendía era conseguir un minuto de gloria, por mi no lo va a tener, aunque algunos han encontrado hoy la excusa para hablar de tenis.