Esta semana se ha confirmado que se disputará el primer Grand Slam de la temporada, aunque tres semanas más tarde de lo habitual. También peligró su celebración en 2020, en aquella ocasión por los incendios que arrasaron el territorio australiano.
Buenas noticias para los aficionados del tenis. Desde hace días corrían los rumores de cancelación del Open de Australia, pero hoy hemos sabido que se disputará siguiendo los habituales protocolos anticovid, a los que ya empezamos a estar acostumbrados.
El Open de Australia se está mostrando como un auténtico superviviente ante las adversidades. En 2020, antes de que empezáramos a hablar del coronavirus, una terrible cadena de incendios asolaba el continente austral, cuestionando la idoneidad de disputar un torneo con una calidad del aire tan pésima que, en ocasiones, desaconsejaba hasta salir a la calle. Ahora, inmersos en la segunda ola del COVID19, los esfuerzos para sacar adelante el torneo han sido importantes.
Si la temporada 2020 la hemos calificado en muchas ocasiones como atípica, la 2021 va camino de serlo también, al menos en sus inicios. La decisión de disputar el primer Grand Slam del año viene condicionada por algunos aspectos que merece la pena conocer:
- Los jugadores deberán hacer cuarentena de 14 de días haciendo una burbuja con todos los protagonistas del torneo. Por lo tanto, entre el 15 y el 17 de enero todos los «implicados» deberán estar en Melbourne. Dos semanas con estrictas reglas de confinamiento en hoteles de los que únicamente podrán salir durante 5 horas para entrenar y lo que ellos decidan. Todos tendrán que seguir un plan estricto de pruebas ideado por las autoridades sanitarias para llegar «limpios» al inicio del torneo.
- Se suspenden los torneos previos al Open de Australia. Los jugadores llegarán a Melbourne sin días de competición, Directamente empezarán con partidos a 5 sets sin el rodaje que suponían los torneos de Brisbane, Adelaida, Hobart… Al menos, durante las dos semanas de burbuja, podrán entrenar, eso sí, siguiendo un estricto plan que reduce los contactos durante la primera semana a una persona, el entrenador, y ya en la segunda, con dos personas más.
- El tenis, como siempre decimos, no es ajeno a cuanto ocurre en el mundo y la pandemia está afectando económicamente todos los sectores. Esto supone que la falta de público y patrocinadores haya supuesto un importante descenso en los premios a repartir en los torneos que se han disputado bajo la amenaza del coronavirus. Pues bien, el esfuerzo de los organizadores del Open de Australia es importante y promete repetir los premios entregados en 2020 con una única diferencia, que para favorecer a los jugadores de menor nivel, repartirá más dinero a los perdedores de la primera ronda (100.000€).
- Y ¿qué va a ocurrir con los torneos que se disputaban en enero y febrero? Pues aún no podemos saberlo porque la ATP no ha dicho nada, pero entre la quincena de la burbuja y las dos semanas de Grand Slam pocos torneos se podrán disputar. En enero peligra Dubai, además de los ya sabidos que no se diputarán de Australia y Nueva Zelanda, y en febrero peligran Acapulco, Río, Córdoba, Montpellier, Pune… Son los damnificados del cambio de calendario del Open de Australia, aunque se espera que la ATP permita la disputa de uno de ellos durante la segunda semana del Grand Slam, como ya hiciera en septiembre con Kitzbuhel y el US Open.
Esta semana se están disputando en Brasil y Portugal los dos últimos Challenger de la temporada. Se cierra el telón del teatro del tenis hasta una nueva función que, aunque dudábamos si podría estrenarse, esta semana hemos sabido que se pondrá en cartelera a partir del 8 de febrero en Melbourne.
[…] Ya explicábamos en este blog las dificultades y condiciones que se habían puesto para la disputa del primer Grand Slam de la temporada, el Open de Australia, https://subiendoalared.es/2020/12/02/open-de-australia-superviviente-del-fuego-y-la-pandemia […]