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No ha sido fácil para la ATP sacar adelante el circuito en este 2020 que todos recordaremos por la pandemia. Torneos sin público, premios reducidos y algún incidente relacionado con los contagios han sido lo habitual desde que se volvió a la competición en agosto


Llega el final de noviembre y, además del Black Friday, las noticias que auguran una Navidad con poca alegría de fiestas y la llegada del frío, el tenis hace repaso de la temporada. Un año 2020 en el que las dificultades han sido muchas, el esfuerzo ímprobo y los resultados buenos dadas las circunstancias.

Para marzo, cuando se paró la competición por el COVID19, Djokovic ya había ganado el Open de Australia. Los primeros torneos del año nos dejaron ver dos de las revelaciones del año: Rublev, que ganaba en Doha y Adelaida y un valor creciente, el francés Ugo Humbert, que se alcanzaba su primer torneo ATP en Auckland para luego repetir victoria en Amberes, pero esto ya sería en octubre.

La temporada de tierra de febrero por tierras americanas nos dejó a Christian Garín como vencedor en Río de Janeiro y Córdoba. El noruego Casper Ruud sorprendía con una victoria en Buenos Aires y Nadal cerraba la vida normal, la que había antes del coronavirus, con el sombrero mexicano que recibe el ganador de Acapulco.

Y llegó el confinamiento. Y el virus nos dejó las canchas desiertas y los jugadores sin poder competir ni, en muchos casos, entrenar. Indian Wells fue el primer torneo que tuvo que decidir que no se celebraba porque las autoridades sanitarias mundiales así lo aconsejaban.

Y pasaron meses en los que no hablábamos de tierra batida, de passing shots, ni de jugadores que subían o bajaban en el ranking. Todo lo más algún jugador que había dado positivo en coronavirus por alguna fiesta de más o por alguna gira alternativa que se montaron algunos para matar el gusanillo.

Y las condiciones mejoraron y la ATP decidió montar grupos burbujas para retomar la actividad en el circuito. Algunos torneos hicieron esfuerzos por disputarse aunque estuvieran fuera de su calendario habitual, como Roma o Roland Garros. Otros, directamente no pudieron disputarse por diferentes causas, como Madrid o Wimbledon.

Djokovic volvió enchufado y venció en Cincinnati, pero iba demasiado enchufado y sufrió un corto circuito en el US Open y fue descalificado por darle un pelotazo a una juez de línea. Ahí apareció Thiem, que vió el cielo abierto para ganar su primer Grand Slam en las pistas de Flushing Meadows. Casi sin solución de continuidad llegamos a un Roland Garros cambiado. Frío, bolas nuevas y un techo retráctil que parecía que nos iban a dar un ganador diferente, pero allí el que reina es Nadal. Y con algunas dificultades, contagios y huidas como la de Querry la temporada seguía con un protagonista común, Andrey Rublev que seguía ganando torneos: Hamburgo, San Petersburgo y Viena.

La temporada encaraba su final y no había aparecido todavía el que se ha convertido en protagonista del fin de fiesta: Daniil Medvedev. El ruso que no ha sido capaz de ganar un sólo partido aún sobre la tierra de Roland Garros, no ha tenido rivales ni en Paris-Berçy ni en el Nitto Masters Finals.

Un año difícil en el que Djokovic ha terminado nº 1 del ranking ATP por sexta vez, Una temporada atípica que ha sido realmente buena para Rublev hasta el punto de que ha terminado entre los 8 mejores. Pero también será recordado para Ugo Humbert y sobre todo para un jugador que apunta a lo más alto, Jannik Sinner. Otro de los que ya está entre los grandes pero que sigue sin ganar un torneo ATP es Felix Auger-Aliassime, que ha perdido 3 finales y ya acumula 6 torneos en los que ha caído en el último partido.

Londres se despide del ATP Finals Masters en el año en el que Federer ha estado ausente por una lesión en su rodilla. Djokovic con sus dos vitorias en ATP Masters1000 (Cincinnati y Roma), adelanta a Rafa, en este tipo de torneos. En cuanto a los Grand Slams, ha sido Nadal quien con su 13º victoria en el Grand Slam de tierra, empata con Roger y hace que el 20 en 2020 no nos parezca un número tan malo.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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