Thiem, con los deberes hechos, se ha mostrado menos competitivo que en partidos anteriores. El ruso suma 200 puntos para cerrar el año de su explosión en el circuito
Andrey Rublev no se va a ir de vacío de su primera comparecencia en el Nitto Masters Finals con el que el circuito cierra la temporada. El debutante había perdido sus dos primeros partidos. Contra Nadal se vió desbordado por la presencia del español y jugó muy presionado. En su cita con Tsitsipas le faltó determinación en los momentos decisivos. Pero hoy se ha soltado. Ha dejado en el vestuario nervios, complejos y absurdas presiones y se ha mostrado como el Rublev 2020 que hemos conocido esta campaña.
Es difícil entender que hoy el austriaco saliera con la misma motivación que si se hubiera jugado algo. Son los problemas de este sistema de juego de la Round Robin. Tras las dos primeras victorias en el grupo London 2020, Thiem ya tenía asegurada su primera plaza. Así las cosas es normal que se haya dejado llevar ante el ciclón de juego que ha impuesto Rublev.
Para el nº3 del mundo lo de hoy ha sido un entrenamiento en su andadura en el Nitto Masters Finals. Para Rublev poner el broche a una excelente temporada que ha supuesto el salto de ser un gran jugador a estar entre el grupo de los elegidos. Con la victoria de hoy alcanzará más de 4100 puntos, su mejor puntuación histórica que le ha llevado en 2020, con sus cinco torneos ATP, de la posición 23 a la 8. El pupilo de Fernando Vicente no olvidará el año del coronavirus.
Otra de las consecuencias que deja este partido es que Nadal acabará la temporada como nº2 del mundo, ya que Thiem deja de sumar los puntos que le hubieran supuesto esta victoria y, en el mejor de los casos para el austriaco y el peor para Rafa, ya no tendría opciones de superarle.