Considerado uno de los deportes más completos, aquí analizaremos todo lo que ocurre dentro del tenis
El diez (10) es el número natural par, que sigue al 9 y precede al 11. Diez son los mandamientos de la ley de Dios que nos harán ser mejores personas. Un diez nos ponen en un examen si acertamos todas las respuestas. El cine nos mostró la mujer perfecta tras el título 10. En el leguaje coloquial utilizamos la expresión «esto está de 10» para calificar que algo no puede estar mejor. Estas son algunas de las razones que me han llevado a asociar al tenis con el número 10. La casualidad ha querido que en inglés compartan las letras iniciales el número de la perfección, ten (10) y el deporte más perfecto. El resto son ya las propias características del juego las que hacen que podamos calificarlo como un deporte 10.
No hay muchos deportes en los que la combinación de mente y cuerpo sean tan importantes. Esa estrecha relación entre el riesgo y la contención me resulta realmente emocionante. El control y la estabilidad emocional evita errores que, aquí sí, son puntuados para tu rival. Eso sí, no olvides trabajar tu físico, te permitirá tener una mente clara para tomar las decisiones más acertadas en cada punto.
A esto hay que añadir cuestiones que lo hacen especial. Una vez que se pone la pelota en juego, el tiempo deja de tener valor. La duración de un partido es variable. Unos solventan rápido sus enfrentamientos y otros sólo pueden doblegar a sus rivales después de muchas horas de juego. El hecho es, por mucho que les pese a los programadores de televisión, que nunca sabemos a qué hora acabará un partido. Hay propuestas que pretenden acortarlos, puntos de oro, tie-break o supertie-break…, pero al regirse por el tanteo y no por el tiempo se añade una variable que siempre nos mantendrá en vilo. Cuántas veces hemos visto partidos claramente favorables para un jugador, con muchas bolas de partido que se han remontado de forma inexplicable. Esta es otra de las grandezas del tenis. Siempre podrás remontar. Tus opciones no desaparecen hasta que tu rival te hace el último punto. Porque siempre será el ganador quien haga el último punto. Aquí no sirve de nada meteóricos inicios y posteriores relajaciones. Ni el ganador se podrá relajar nunca, ni el perdedor habrá perdido sus opciones hasta que acabe el partido. Las posibilidades y las emociones siempre existen.
El tenis es una metáfora de la vida: juega con contención todos tus puntos pero arriesga en la medida en la que tus capacidades y tu trabajo te aseguren que conseguirás tu objetivo, y si no lo consigues, lucha, vuelve a intentarlo con respeto. Los partidos dan muchas vueltas y acabarás teniendo posibilidades que llegue el final. Ahí tu decides como te muestras. Lo mejor es disfrutar con moderación de las victorias y con control de las derrotas, ya que de su análisis reposado obtendremos las necesarias herramientas de mejora.
Ten is el objeto de esta página que te tendrá actualizado de cuanto ocurre en este mundo y en la que podremos debatir, con respeto y moderación, aquellas cuestiones que surjan alrededor del tenis.
El 10 no es solo un número, «ten is» el número que marca la perfección.