El tenista malagueño rompe con su entrenador en pleno Roland Garros. Su derrota en segunda ronda, ante Thiago Tirante, demuestra que su juego irregular e inestabilidad emocional son independientes a la labor de Mariano Puerta. Cinco meses ha durado la relación en los que, además de no alcanzar los resultados esperados, se ha puesto de manifiesto que el malagueño tiene un carácter con el que es difícil de lidiar.
Mariano Puerta está acostumbrado a que los españoles le echen de Roland Garros. Hace 21 años un joven Rafa Nadal iniciaba su dictadura sobre la tierra parisina imponiéndose a un desconocido argentino que había llegado, sorpresivamente, hasta la última ronda del Grand Slam de la tierra batida. Luego supimos que lo hizo gracias a prohibidas ayudas externas. Ahora, vuelve a salir de mala manera de París tras protagonizar un desencuentro en pista con su indomable pupilo: Alejandro Davidovich Fokina.
El tenis es un deporte que requiere de tanta cabeza, como técnica y condición física. El día que repartieron la estabilidad mental y el control de las emociones, Davidovich no andaba por allí, pero me mucho temo que, Mariano Puerta, tampoco. Estoy harto de los jugadores que culpan de sus errores a su box, pero también, de los entrenadores inmaduros que no son capaces de sacar lo mejor de sus jugadores. Aquí se ha juntado todo.
Davidovich y Puerta se han retratado en este torneo. El malagueño ya está fuera del torneo y su entrenador descansando de las injustificadas reacciones de su pupilo. El rubio jugador ya está enfocado en mejorar los resultados en la próxima gira de hierba. En cambio, el entrenador argentino busca algún merecido retiro playero que le permita recuperarse de sus 20 semanas con Fokina. Mariano Puerta, échale un vistazo a Marina Door, ciudad de vacaciones, digo yo que ahí te tratarán mejor.
Difícil, bastante difícil es tratar con un jugador como Davidovich y echar la culpa al entrenador es una postura cómoda y poco racional, aunque vemos de firma constante como cuando no sale lo deseado, esas miradas y reproches al box, son muy repetidas, como mirar la raqueta para ver el porqué de ese u otro fallo.
El coach de este jugador, no debe tratar estrategias de juego sino estrategias de mente, porque son conocidas sus desconexiones y dejadez en muchas fases de sus partidos.
El próximo que se atreva, deberá plantear un entreno emocional y seguro que los resultados llegarán.
Hoy nada de política, porque para que????, el culpable en ese caso son aquellos que no son de su opinión, porque ellos son, lo mejor.