El jugador pepinero lidera una nueva hornada del tenis español, junto con Martín Landaluce y Daniel Mérida, que hace augurar grandes momentos para nuestro deporte, acompañando a Carlos Alcaraz. Rafa Jódar consigue su primer título ATP en Marrakech con tan sólo 19 años, al imponerse a Marco Trungelliti por 6-3, 6-2 en poco más de una hora. El tenista del Club de Tenis Chamartín se coloca como número 57 de la ATP, cuarto entre los españoles, confirmando que su ascensión no tiene límite.
Anualmente, España recibe una media de 50.000 ciudadanos marroquíes que buscan mejorar sus condiciones económicas en nuestro país. Las diferencias socioeconómicas que presentan ambos países son una de las mayores en países fronterizos. De ahí que el proceso migratorio inverso sea testimonial o casi inexistente. Pues, casualmente, esta semana, un joven de 19 años ha tenido que cruzar la frontera para buscar suerte en Marrakech y demostrar que tiene una larga carrera profesional por dibujar con la raqueta, pero siempre recordaremos que su palmarés, al contrario de lo habitual, empezó en el reino alauita.
La progresión de Jódar acaba de empezar y no se le ve el fin. Esta temporada ya se ha colado en los cuadros principales del Open de Australia y los Master1000 de Indian Wells y Miami y ha bastado con pisar la tierra batida para empezar a recoger los primeros frutos de la extraordinaria cosecha que se espera de este joven madrileño. Durante toda la semana se ha mostrado implacable. Lajovic, Machac, Muller y Carabelli han sido víctimas de una derecha poco frecuente en estas superficies. A eso, hay que sumarle su extraordinario porcentaje de primeros servicios que han acabado por darle la iniciativa en todos los puntos, a los que se ha enfrentado con agresividad y determinación.
En la final se ha encontrado con Marco Trungelliti, un desconocido argentino que casi le dobla la edad y que está acostumbrado a jugar torneos Challenger, con el que todo ha resultado más sencillo. Un break al inicio de cada set ha supuesto un bálsamo para el inexperto jugador español, que se ha comportado como si ya hubiera vivido miles de situaciones como esta. En ningún momento le ha temblado la mano o ha hecho un gesto que pudiera dar alas a su rival. Con una madurez impropia para su edad, se ha impuesto por 6-3, 6-2 en su primer ATP250.
Si en los años 80 se popularizó la expresión «Bajarse al Moro» como una aventura juvenil delictiva que consistía en viajar a Marruecos para comprar hachís, y transportarlo oculto a España para su venta y consumo, Rafa Jódar ha bajado al moro esta Semana Santa para traerse algo mucho más sano y edificante, resucitar el tenis español más allá de lo que marcan las lindes alcaracianas. El tenista madrileño aparecerá en las estadísticas como un migrante puntual en tierras alauitas, desde las que ha empezado a construir un próspero futuro laboral. Marrakech será recordado por eso, y porque, cuando en la entrega de premios sonaba el himno marroquí, nadie se ha atrevido a silbarlo, a permanecer sentado o a gritar «cristiano el que no bote».
Fabuloso este artículo,ya van destacando chicos que le ponen(lo que hay que poner) y se irán viendo resultados.Espero viaje de regreso todo bien👍🫂