El actual nº1 del tenis encadena su novena final consecutiva para alcanzar el octavo título ATP de la temporada. Desde su derrota ante Goffin, en marzo, en el torneo de Miami, Alcaraz ha pisado todas las finales de los torneos que ha jugado. En la final del ATP500 de Tokio ha superado con claridad a un Taylor Fritz que, hace tan sólo una semana, le ganó en la Laver Cup. A partir de mañana, Master1000 de Shanghai, con el que se pone fin a la gira asiática y al que, el murciano, ha decidido no acudir, con el intención de recuperarse y descansar para la recta final de la temporada.
La Inteligencia Artificial amenaza con invadir todas las facetas de nuestra vida. En Hollywood se ha desatado la ira por la creación de una actriz desarrollada con IA, mientras la Casa Blanca distribuye un resumen del Plan de Paz para Gaza, generado por la inhumana herramienta. A partir de ahora empezaremos a cuestionarnos la autoría de todo aquello que vean nuestros ojos. En Tokio, durante esta semana, se ha jugado el ATP500 en el que se ha impuesto un tal Carlos Alcaraz, quien con su nuevo look, continúa infalible para cualquier rival humano, lo que debe suponer un reto para la dichosa Inteligencia Artificial.
El secular desconocimiento que Occidente tiene de las cuestiones orientales nos ha llevado a ser incapaces de distinguir chinos de coreanos y japoneses de vietnamitas. Para nosotros todos son chinos. Como mucho, si los vemos con potentes cámaras de fotos, podemos aventurarnos a decir que son nipones, pero poco más. Carlos Alcaraz no es ajeno a esta incapacidad y, tras el triunfo de 2024 en Pekín, este año ha querido conocer, con la misma suerte, el Imperio del Sol naciente.
Ante la posibilidad, deseada por sus rivales, de haber elegido Pekín para defender los 500 puntos del año pasado, el murciano ha decidido ir a Tokio. Se podría decir que a Fritz le ha tocado la china. Y no me refiero sólo a los apuros que pasó ante Diallo y Korda, sino el repaso que le ha dado hoy Carlitos. Tras un primer set igualado en los primeros juegos, en los que el californiano evidenció sus progresos desde el fondo de pista, Alcaraz rompió su servicio para precipitar la victoria con un juego eléctrico que hubiera desbordado cualquier posible rival de este planeta. Con 6-4, 5-1 pareció apiadarse del norteamericano, con molestias en el muslo, y cedió su servicio para entregar un doble 6-4 con el que confirma su extraordinario estado de forma.
Ahora, tanto chinos, como japoneses, ya saben quien es este simpático murciano de extraño color de pelo. Él y su equipo se han debido jugar a los chinos su presencia en el Master1000 de Shanghai y, al final, definitivamente, han optado por la opción conservadora y descartar este torneo, en el que apenas defiende puntos, para enfocarse en la recta final de la temporada.
La tecnología avanza a una velocidad que supera lo imaginable para un boomer, pero, mucho me temo, que, por muy perfecto que saliera un robot, a ninguno se le podría ocurrir jugarse dos dejadas imposibles en los dos últimos puntos de partido. Esta claro que lo de Alcaraz no es un cuento chino.
Efectivamente lo de Alcaraz no es un cuento chino y a Fritz le ha tocado la china.
Una vez más, nos obsequias con un brillante artículo
No es IA ,( no creo en ello) ALCARAZ sabemos que es realidad y disfrutamos de lo que hace. Lo mismo digo de Francisco Viso,ESTA PERSONA ES DE LO MAS REAL.Y puede la IA inventarse lo que quiera. Me quedo con lo REAL Y HUMANO