La despedida de Nadal, los JJOO de Djokovic y el reparto de Grands Slams entre Sinner y Alcaraz han marcado la agenda tenística de 2024. La nueva temporada fijará nuevos objetivos que no podrán ser alcanzados por todos, por lo que la lucha está garantizada desde el primer día. Primera parada, la gira australiana que acabará con el Grand Slam de Melbourne.
Cada vez que oigo estos días eso de Bon Nadal digo: ¡vaya, si lo ha sido! Luego, la maldita realidad me recuerda que no se refieren a lo que yo pienso, sino al mensaje integrador de estas fechas para quienes sólo piensan en desintegrar. Me acabo de dar cuenta, de que estamos a punto de despedir la primera Navidad sin Nadal. Una contradicción más que añadir a estos tiempos de bulos, denunciados por quienes faltan a la verdad, fiscales investigados por delitos que ellos deberían denunciar y mastodónticas administraciones que no sirven más que a sí mismos. La realidad del tenis no dista mucho de todo esto, pero como Felipe VI, en su anual discurso de Navidad no ha tenido a bien mencionar los males de la «contienda tenística atronadora», ni apelar a la «serenidad del juego», parece que todo va bien. No es así. Por eso trataré de dibujar con palabras lo principal de cuanto ha ocurrido durante 2024 en el circuito de la ATP y apuntar hacia donde va el tenis de 2025.
Este año hemos vivido la retirada de Nadal, el segundo mejor jugador de la historia y el más grande sobre tierra batida. Su legado no se reduce a cuanto ha hecho sobre la pista, sino a lo que ha trascendido fuera de ella. El balear es un embajador ejemplar para entender cómo los valores que emanan del deporte son esenciales para exportarlos a la vida civil. El esfuerzo, el trabajo, la disciplina, además del respeto hacia el rival, son las divisas que grabó a fuego su familia, sobre todo su tío Nadal, desde el principio. Esta temporada, vista con el retrovisor, se la podía haber ahorrado porque ha estado cargada de frustraciones y derrotas. Pero hasta ahí, en esos duros momentos de fango deportivo, Rafa ha demostrado que es un campeón. Sus reveses de este 2024 han humanizado una figura idealizada y han cargado de valor todos los éxitos alcanzados. No ha sido un buen año para Nadal, tampoco el homenaje de la despedida en la Copa Davis estuvo a la altura, pero es que, la vida no es perfecta, aunque en ocasiones, Rafa nos hizo creer lo contrario.
El tiempo no se para ante nadie, es cruel y tiene la costumbre de no detenerse por más galones que uno luzca en su hombro. Djokovic los tiene todos, pero también ya va cargado de años. En 2024 la gasolina le dio para cerrar su círculo de triunfos con el título en los JJOO de París. Para 2025, se ha organizado un «last dance» particular con uno de sus grandes rivales, Andy Murray, sentado en su box. Si el experimento no funciona, muy probablemente, el año que viene por estos días estaré glosando la carrera del mejor de los tenistas de la historia.
La temporada que ahora despedimos ha sido la del crecimiento de Sinner y la confirmación de que Alcaraz es, como buen «murciano», de otro planeta. Esta pareja va a dar mucho que hablar. Este año se han repartido los cuatro Grand Slams y han abierto una importante brecha con respecto al resto de chicos de su generación. A excepción del oscuro caso de dopping del italiano, del cual queda mucho por aclarar, y la preocupante irregularidad de Alcaraz en algunas fases de la temporada, el tandem Jannik-Carlitos, parte como principal rival a batir en las grandes citas de la nueva temporada.
Además de los habituales Zverev, Medvedev y Ruud, instalados en Olimpo del tenis, hay un ramillete de tenistas que están dispuestos a tocar el cielo y se han puesto la alarma en 2025. Por un lado, habrá que seguir la pista de un Berrettini que ya dio muestras de recuperación en la última fase de la temporada. Por otro lado, uno aún más grande, Opelka, que tras un par de temporadas KO, ahora está OK. Es más rápido cambiar el orden de las letras que de las cosas.
Entre los jovencitos que ya dieron muestras en 2024 de todo su potencial, yo apostaría toda mi fortuna a que Mpetshi-Perricard y Thomas Machac van a aprovechar los próximos 365 días para colocarse cerca del Top10 y sumar más éxitos que los del partido homónimo.
Así ha sido el 2024. Muchos lo recordarán por la maldita Gota Fría en Valencia, por la Ley de Amnistía o el Avispero de Oriente Medio. Yo no soy más que un pobre observador de la vida que, en muchas ocasiones, echa mano del tenis para poder entenderla. Por eso, durante estas Navidades he decidido tomarme unos días de descanso, de reflexión, para decidir si continuaba contando el tenis a través de las noticias diarias o contaba la actualidad a raquetazos. A ver que nos sale en 2025…, porque, como otros, tras consultarlo con mi ejército de asesores, he decidido seguir hasta que me echen.
Ejercito de asesores? Jajajaj
Sigue así maquina.
Pues aparte de «como siempre», una impecable crónica sobre lo pasado en 2024 y este hoy presente 2025, la primera alegría nos la da nuestro critico de cabecera, tras una reflexion, ha decidido continuar.
Con respecto a lo que nos deparará este 24 más 1, en lo cotidiano más de lo mismo y con concesiones cada vez más disparatadas, pero hasta el 27 tendremos que aguantar y en lo tenistico tal como lo ha expresado nuevas promesas por dar resultados y un grupito de 5 tenistas que se repartirán el mayor número de triunfos sobre las pistas de este deporte, estaremos espectantes tanto a lo cotidiano como a lo tenistico, por si sonara una nueva flauta.
Buenas noches,ya sabes que aquí tienes un admirador de todo lo que escribes y como lo coordinas con la actualidad en todo momento e incluso con algún que otro raquetazo.Sigue siempre así e ilustrarnos con tus artículos cargados de razón. Un fuerte abrazo
Para este humilde e imparcial lector, este que acabo de leer, podría situarlo entre los TOP 10 de los mejores artículos que te he leído. Sigue así.
Dicho lo cual, estoy absolutamente de acuerdo en todo. Reseñaria tres puntos.
* Los sellos de identidad de D.Rafael: esfuerzo, trabajo y disciplina.
* Esta temporada, vista con el retrovisor, se la podía haber ahorrado porque ha estado cargada de frustraciones y derrotas.
* La muy preocupante irregularidad del murciano.
¡Mucho ánimo escritor! para que sigas escribiendo cada día mejor.