El jugador ruso se fue de rositas de su partido de primera ronda, en el que golpeó a una espectadora con un pelotazo de rabia, después de recibir un ace de Arthur Fils. Seis días después del incidente, Sinner revoca la decisión de las autoridades del tenis, al imponerse en la final del ATP500 de Viena con un partido redondo, en el que acabó agotando física y mentalmente a Medvedev. El jugador italiano necesitó más de tres horas para impedir que el ruso repitiera triunfo en la capital austriaca. Es la segunda vez que el transalpino le supera, tras la victoria en el ATP500 de Pekín de hace tres semanas. Sinner se convierte en el tenista italiano más laureado de la historia al igualar a Adriano Panatta con 10 títulos ATP. Por su parte, Medvedev no rompe el maleficio que le aparta de repetir victoria en un torneo del circuito profesional.
Decía hace poco más de un par de meses la Ministra de Hacienda de un país con piel de toro, que limita al oeste con Portugal, y le separa de Francia una joven cadena montañosa, llamada los Pirineos, que: «cualquier persona que, en nuestro país, se separa de la ley, cuando tiene cualquier tipo de comportamiento alejado de la legalidad vigente, tiene que ser juzgada». La responsable de la cartera ministerial ha debido de cambiar de opinión porque, hace tan sólo unos días, ha declarado que «tienen que ser juzgados, pero dentro de un margen político…», lo que implica que, si ese que se aparta de la legalidad puede ofrecer importantes beneficios a los que mueven los hilos de esta democracia de pandereta, bien hecho está. Pues bien, después de muchas horas de reflexión estoy en disposición de asegurarles que, desde hace unos años, M.ª Jesús Montero, está dirigiendo también, de forma encubierta, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).
En septiembre de 2020, Novak Djokovic golpeó involuntariamente a una juez de línea en el cuello. El Tribunal Supremo del tenis, reunido de urgencia sobre la misma pista, con Pablo Carreño como testigo de la escena, decidieron expulsar al serbio de un Grand Slam sin que hubiera margen para posibles indultos que mejoraran la convivencia del tenis con Nole, que en ese momento vivía en medio de un complicado contexto tenístico de oposición a la vacunación obligatoria por el COVID19. El jugador balcánico acabó cumpliendo la condena completa impuesta por la ATP sin rechistar, aceptando que se había apartado de la legalidad…, aunque discrepaba de ella.
Hace tan sólo unos días, en la primera ronda del ATP500 de Viena, Dannil Medvedev se revolvió con un pelotazo involuntario a una espectadora tras rebotar una pelota en el fondo de la pista después de recibir un ace. La jurisprudencia del tenis no dejaba lugar a dudas. La cara del jugador ruso tampoco parecía albergar duda alguna. Pero una vez más, la vida no deja de sorprendernos y el moscovita recibía la amnistía tenística de los gerifaltes de la ATP, que miraban hacia otro lado y dejaban impune su ilegalidad. Medvedev, un chico malo del circuito, inadaptado a este mundo del tenis actual, ya está acostumbrado a generosos indultos de la ATP, como cuando en la ATP Cup del 2020, golpeó el set del juez de silla, o cuando insultó al árbitro español Jaume Capistrol en el Open de Australia de 2022 denunciando el coaching de Apostolos a su hijo Stefanos. El caso es que, sin mediar arrepentimiento ni dejar de lado la unilateralidad en la que vive Medvedev, ha pasado de estar fuera del torneo a verse las caras en la final contra Jannik Sinner.
El tenis nos demuestra constantemente que reproduce la actualidad con una asombrosa exactitud. Su capacidad para guiarnos por los más extraños caminos de lo que ocurre en nuestra vida no deja de sorprenderme. Es como si quisiera explicarnos todo lo que ocurre con tan sólo un par de raquetas, una pelota y una red que divide dos campos. Nada más y nada menos. Medvedev no merecía el perdón de los que deciden qué está bien y qué está mal. La ATP, interesada en mantener buenas relaciones con un jugador de élite, llamado a alcanzar altas metas en el circuito, pero al que se ve obligada a sancionar de vez en cuando por sus malas formas y su origen, ha amnistiado su comportamiento en Viena olvidando qué hizo en anteriores ocasiones ante casos idénticos. Ha tenido que ser Sinner, un joven abogado del tenis, el que haya repartido justicia salomónica para darle a cada uno lo que merece. El juicio ha sido duro y disputado. Las réplicas siempre iban seguidas de respuestas tan violentas como las primeras. La primera vista cayó del lado del italiano, pero su juego se debilitó en el interrogatorio del segundo set, en el que se enredó en demasiadas contradicciones que ponían el veredicto listo para sentencia. Fue durante el alegato del tercer set cuando todo el jurado popular se entregó fervientemente a la garra y buen hacer de Sinner, desactivando así cualquier posible oposición del magistrado del tenis, subido en su silla de repartir justicia.
En el ATP500 de Viena, M.ª Jesús Montero, al frente de un rebaño de jueces de silla, dispuestos a confundir la mentira con los cambios interesados de opinión, han estado a punto de perpetrar una importante injusticia que, muy posiblemente hubiera hecho tambalear los más firmes cimientos del Estado del tenis. Sólo el espigado jugador transalpino ha evitado el despropósito de una inmerecida amnistía a Dannil Medvedev por todos sus excesos cometidos sobre una pista de tenis. A la espera de que aparezca en nuestra actualidad política un tenista italiano como Sinner, el circuito de negociaciones y mercadeos continúa. Próxima parada de este viaje tenístico: París Berçy. Algunos ya están sospechando que el ruso hará el viaje de Viena a la capital francesa oculto en el maletero de un coche.
Amigo, demos por hecho que nada de lo que ocurrió en CATALUÑA era motivo de sanción porque no había delito, ahora bien, si eso al final(seguro) es así ya están bufetes de abogados frotándose las manos para ganar pleitos y sanciones por desobediencia a las leyes en esta ya muy mal ESPAÑA. Que Dios nos proteja(pero con el ejército celestial)
Excelente artículo en el que una vez más, nos deleitas con paralelismos y metáforas que gratamente ayudan a entender perfectamente el todo del mensaje.
Efectivamente y al igual que Nole, Danil debió ser castigado, pero desde que el mundo es mundo, esta y otras muchas cosas ocurren y aunque es bueno denunciarlas me temo que no dará mucho mas que hablar… seguramente porque es ruso. Dicho lo cual y en mi opinión, lo cortés no quita lo valiente y puedo decir que vi el partido y para mi fue un partidazo de poder a poder y pudo ganar cualquiera de los dos, las tablas (ajedrecísticas) habrían sido justas, pero el italiano al final aguantó mas el tipo y por ello pudo proclamarse campeón. Después de haber visto un gran espectáculo de tenis, (por cierto, en mi opinión ninguno es muy académico de tenis) a mi simplemente me nace, darles la enhorabuena a los dos.
PD: Efectivamente M.ª Jesús Montero, es una señora predispuesta a confundir la mentira con los cambios interesados de opinión.