Dimitrov-Alcaraz-Shanghai

Ni Alcaraz, ni Medvedev, ni Sinner hacen valer su ranking y caen antes de los octavos del Master1000 de Shanghai. De los 8 supervivientes, sólo Rublev está en el Top10 de la clasificación. El húngaro Fabian Marozsan, que dio la sorpresa en Roma al vencer a Carlitos, vuelve a ofrecer su mejor cara tras superar a Casper Ruud. Shelton y Korda dirimirán uno de los partidos más atractivos del torneo para pasar a semifinales. Sólo Rublev, Dimitrov y Hurkacz cuentan ya con un Master1000, el resto luchará por obtener el mejor resultado de su carrera deportiva.

La apariencia no es sincera. En estos tiempos en los que la mentira es un cambio de opinión, la amnistía un acto de generosidad en pro de la convivencia y la masacre de Hamás en Israel una reivindicación justa sobre la propiedad de un terreno, es fácil que acabemos confundiendo nuestros deseos con la realidad. Groucho Marx, cuando le preguntaban acerca de cómo se encontraba, decía, con mucha razón, que dependía de con quien se comparara. Al genial cómico estadounidense se le olvidaba añadir que también ha de tenerse en consideración el momento en el que uno se encontraba. Todo depende de con quién o qué se comparen las cosas, y el contexto en el que ocurran, para determinar que es bueno o malo, o qué es verdad o mentira. El tenis no es ajeno a estas cuestiones. Ni es verdad que Alcaraz sea invencible, ni es mentira que Medvedev siga siendo el mejor competidor del circuito. De la misma forma, tampoco debe ser bueno asociar la relación de Badosa con los malos resultados Tsitsipas, ni es malo que sigamos pensando que Sinner aún no ha dejado atrás los fantasmas que le impedían ganar grandes títulos. Los tenistas no cambian de opinión, simplemente, cada semana se enfrentan a circunstancias diferentes a las que se tienen que adaptar. Ellos no mienten, tan sólo, sus rivales les obligan a faltar a su verdad.

Shanghai se está convirtiendo en un torneo maldito para comprar la verdad de los favoritos. La derrota de Rune en primera ronda ya anunciaba la batería de falacias que traen una hornada de jugadores que están viviendo su pico de forma de la temporada en tierras orientales. La resurrección de Schwartzman, el extraordinario momento de forma de los estadounidenses Korda y Shelton, ver cómo ha afinado su raqueta Humbert en los últimos meses o el crecimiento de Nico Jarry en torneos de pista dura, contrasta con el calvario que están pasando Tsitsipas y Rune o los pinchazos de Ruud, Medvedev y Sinner.

Lo de Carlitos tampoco se queda atrás. Alcaraz ha caído hoy contra uno de los grandes fracasados de la historia del tenis. Dimitrov, que iba para sucesor de Federer, ha ganado tan sólo 8 títulos en su ya dilatada carrera que se inició en 2008. Tardó un lustro en obtener su primer ATP250 y desde 2017, su temporada más gloriosa en la que ganó el Master1000 de Cincinnati y el Masters Finals, no ha hecho ni un buen resultado. El murciano, en cambio, en poco más de dos años de profesional ha ganado 12 torneos, dos de ellos Grand Slams, y 4 Master1000. Alcaraz, en su primera temporada completa como profesional, se llevó los Master1000 de Miami y Madrid y el USOpen. A sus 20 años ya ha sido durante muchas semanas nº1 del tenis, pero hoy, el bueno es Dimitrov. Unos centímetros que han sacado una pelota de la línea, una decisión mal tomada y una derecha que se queda en la red han dado su veredicto: Alcaraz no es tan bueno y Dimitrov es un crack. Así funciona este juego. Los elogios de los 8 que quedan, mañana tornarán en 4 loas a lo bien que lo han hecho los semifinalistas y otras tantas críticas mordaces sobre el escaso nivel o falta de compromiso de los derrotados. Torneo tras torneo nos dejamos llevar por los resultados para encumbrar o dilapidar figuritas que empuñan su raqueta.

El tenis, como la vida, está llena de perdedores. Cada mañana, cuando nos levantamos, nos enfrentamos a una nueva jornada en la que el Dimitrov de turno sale a nuestro encuentro para arruinarnos el día. En nuestra mano está que decidamos si, sólo con llegar a la noche, simplemente eso, sea ya una victoria parcial que nos permita mejorar mañana, o que nos hundamos en un pozo de frustraciones. Así está el circuito del tenis profesional en la actualidad. La vida es una carrera de fondo en la que vamos sumando puntos y no todos pueden ganar siempre y en todos sitios…, aunque objetivamente, sean los mejores. Suele ser recomendable hacer los análisis separándonos un poco del foco de lo inmediato. El tenis está muy igualado y por mucho que le cueste reconocerlo al genial Groucho, en este camarote no caben todos al mismo tiempo. Es más, me atrevería a decir que el hecho de que vayan entrando y saliendo, le hace mucho bien a este deporte.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «LOS BUENOS YA NO LO SON TANTO, Y LOS QUE PENSÁBAMOS QUE ERAN MALOS, AHORA SON BUENOS»
    1. Tan verdad como la vida que últimamente nos toca desarrollar, ni los buenos son tan buenos, ni los malos…,
      Tan solo vivimos un día a día que quita y pone a cada uno dependiendo del momento, en este deporte del tenis, en el no deporte de la vida dependemos de unas minorías que nos imponen sus deseos y que otros nos explican que apoyarse en ellos…., es por nuestro bien.
      A eso nos hemos abocado en este momento de la vida que nos toca, así que disfrutemos de este deporte que últimamente nos depara tantos cambios en sus previsibles a priori resultados

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