Sinner-Toronto

El jugador italiano confirma su progresión con el triunfo en el Master1000 de Toronto, el más importante título de su carrera deportiva, al imponerse a Alex de Minaur. El australiano alcanza la primera final de un torneo de esta categoría, lo que le catapulta a la 12º posición del ranking ATP.


San Lorenzo siempre tiene mucho que decir en los primeros días de agosto. En 1557 las tropas de Felipe II infringieron una importante derrota a las huestes de Enrique II de Francia en la famosa batalla de San Quintín. La victoria tuvo su reflejo en España con la construcción del Monasterio de San Lorenzo del Escorial que venía a gloriar el éxito del monarca de la casa de Austria. A muchos kilómetros de allí, cerca del nacimiento del río San Lorenzo, en el lago Ontario, se ha celebrado el Master1000 de Toronto, primero de los preparatorios norteamericanos del USOpen, que ha dejado una nueva estrella en el firmamento del tenis: Jannik Sinner.

La ausencia de Djokovic y presencia de Alcaraz era la carta de presentación del torneo. El murciano rápidamente puso de manifiesto que las pistas canadienses y él, aún no tienen feeling. Contra Shelthon y Hurkacz sufrió, pero acabó llevándose los duelos. Para ese momento ya habían caído Zverev, Rublev, Ruud, Tsitsipas, Medvedev y Rune. El cuadro se despejaba y aparecían nuevas caras que hacía tiempo esperábamos ver: Monfils, Davidovich, Fritz, De Minaur o el «mataespañoles» Tommy Paul.

Mientras tanto las opciones del pelirrojo jugador de San Cándido, Jannik Sinner, iban consolidándose en el cuadro para plantarse en su tercera final de Master1000. Dos veces cayó transalpino en Miami, pero a la tercera fue la vencida. Esta vez tenía enfrente al hispano-australiano De Minaur, novato en esta ronda final de un Master1000. El correcaminos austral aceleró en el cuadro nada sencillo pero que confirmaba su excelente estado de forma. Norrie, Fritz, Medvedev y Davidovich se convirtieron en una hilera de cadáveres que dejaba en la cuneta para plantarse en la final. El australiano salió confiado de sus opciones, pero siendo consciente de que la derrota ya era el mayor triunfo de su carrera y que tendría su reflejo con el nº12 del ranking, su mejor puesto histórico.

Sinner hizo valer su mayor experiencia y ambición ante De Minaur. El australiano lo dio todo en la primera manga. Siempre es generoso en sus esfuerzos, pero no siempre resultan productivos: 6-4, 6-1. Estos primeros días de agosto basta con mirar al cielo para ver las Perseidas, esa prolífica lluvia de meteoros que emergen todos los años y que este agosto ha tenido a Sinner como estrella invitada. Llevábamos tiempo esperando que brillara en el circuito con luz propia. Conocidas también como las lágrimas de San Lorenzo, Alex De Minaur las ha derramado mientras esbozaba una sonrisa de satisfacción en su rostro. San Lorenzo achicharrado en sus parrillas, las nuevas estrellas del tenis que brillan en las oscuras noches de verano, la batalla de San Quintín…, eso es todo lo que hemos disfrutado esta semana desde la torre más alta de Toronto, o sea, Torontontero.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «SINNER BRILLA CON LAS PERSEIDAS»
  1. Una vez más, nos dispensas con un buen artículo. Veremos si a partir de ahora, el tenista italiano despega definitivamente y se suma al grupo de los elegidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *