Ymer-descalificado-Lyon

El jugador sueco es descalificado por golpear con su raqueta la silla del juez árbitro. Éste, de raza blanca, se negó a bajar para revisar la marca del bote de la pelota que le reclamaba el joven jugador de color. En los torneos de tierra batida es algo habitual que los árbitros bajen para comprobar si la pelota entró, o no, dentro de los límites que marcan las líneas de la pista.


Me retracto para no quedar retratado. En el tenis, sí existe el racismo. Ha bastado un día, tan sólo uno, para que tenga que tragarme mis palabras. Después de que intentara justificar los tan cacareados delitos de odio contra Vinicius Jr. en Valencia, en el ATP250 de Lyon, hemos visto como un juez de silla hacía caso omiso ante el requerimiento de Michael Ymer, jugador sueco de raza negra, para que comprobara la marca del bote de una pelota dudosa.

Cuantas veces hemos visto cómo los árbitros descienden de su privilegiada situación con rapidez sumisa para comprobar si el bote de la pelota toca o no la línea. He podido comprobar como, en más del 95% de las ocasiones en las que el juez bajaba de su silla, lo hacía a instancias de un jugador blanco. Esa ha podido ser una de las principales razones que han llevado a Michael Ymer a perder la cabeza y romper su raqueta golpeándola contra la silla del árbitro.

Como no podía ser de otro modo, de inmediato, el responsable de la ATP en el torneo de Lyon, se acercó a Ymer para comunicarle que estaba descalificado por la gravedad de los hechos y por poner en riesgo la integridad física del juez árbitro. A esto hay que sumar la sanción económica que la ATP impondrá al jugador sueco. Mientras tanto, las redes sociales estallan pidiendo sanciones al juez por negarse a bajar de su silla para comprobar el bote, reclamando el ojo de halcón en los torneos de tierra batida y pidiendo igualdad en el trato a los jugadores independientemente de cual sea el color de la piel.

La actualidad se obstina cada día en mostrarnos la verdad ante nuestros ojos. El famoso axioma «los hechos son sagrados, las opiniones son libres» ha puesto de manifiesto que, todo lo expresado en este foro ayer, es discutible y, el trato desigual que reciben jugadores de color, como Michael Ymer, es un hecho. La cruda realidad hace que ponga en cuarentena mis opiniones y, a partir de ahora, prometo no entrar en el fango de temas tan escabrosos y optar por cuestiones más livianas que ilustren la actualidad del mundo del tenis, tanto dentro como fuera de la pista. Próximo tema: La participación de los tenistas en procesos electorales durante la temporada: el voto por correo.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «MICHAEL YMER, EL VINICIUS DEL TENIS»

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