Munar-Montecarlo

Las derrotas de Munar y Bautista, ante Rublev y Zverev, en 2ª ronda, dejan al torneo monegasco sin representación española en los octavos de final. Desde 1987 no faltaban españoles en el cuadro, a estas alturas del torneo.


Nunca una marcha de un lugar había tenido tanta trascendencia mediática como la que está teniendo la empresa española Ferrovial, camino de los Países Bajos. Traducido a nuestro argot tenístico, para que todos lo podamos entender, es como si los tenistas españoles se hubieran largado del primer Master1000 de arcilla porque no les fuera bien en su propia tierra (batida). Pues eso, que hemos desaparecido de Montecarlo como Ferrovial de España.

Hace 36 años que la Armada española no colocaba, al menos, un representante en los octavos de final del torneo de Montecarlo. Fue en 1987, con la inesperada derrota en segunda ronda de Emilio Sánchez Vicario, cabeza de serie nº6 del torneo, ante un desconocido alemán, Ricki Osterthun. Desde entonces, el Principado ha parecido una provincia más de nuestra piel de toro. A los datos me remito. España, acumula 17 victorias, 11 de ellas de Nadal, de las 52 ediciones disputadas, muy por delante de los 7 títulos que atesora en tierras monegascas la Suecia de Borg, Wilander, Sundström y Nyström.

Esta mañana nos desayunamos con la confirmación de que Nadal se perderá también el Conde de Godó al no haberse recuperado aún de su lesión. La preocupación, acerca de su estado de forma para Roland Garros, crece. La rutilante figura de Alcaraz emerge para poner un poco de cordura sobre el polvo de ladrillo, pero detrás de él sólo se atisban un grupo de grandes jugadores que, están en horas bajas (Bautista), aquejados por lesiones (Carreño y Nadal), en plena retirada (Ramos y Verdasco) o envueltos en una preocupante irregularidad (Davidovich). A esto hay que sumar que los Zapata Miralles, Carballés Baena, Munar o Pedro Martínez no acaban de explotar y se diluyen en el ranking en cuanto encadenan un par de torneos malos. A la espera de que Martín Landaluce se haga mayor, este es el preocupante paisaje del tenis español para los próximos años.

Ferrovial se marcha a los Países Bajos y Montecarlo evidencia que el tenis español está en horas bajas. Por mucho que nos quieran decir que la multinacional huye de forma injustificada, habida cuenta de las excelentes condiciones que disfruta aquí, o que el tenis español va bien gracias al efecto Alcaraz, no debemos fiarnos. Abróchense los cinturones, que vienen curvas.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «LOS ESPAÑOLES SE HACEN «UN FERROVIAL» DE MONTECARLO»

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