Casper Ruud termina la temporada con una derrota en la final del Masters Finals que se une a las que ya cosechó en Roland Garros y el USOpen. El serbio consigue su sexto título de maestro completando una semana perfecta en los resultados pero con muestras de problemas físicos. Nole se lleva un premio de 4.470.300 $, el mayor que otorga la ATP en su historia.
Con la inquietud de un crío en su primer día de colegio, como el enfermo que se niega a entrar en el quirófano, igual que el niño de San Ildefonso viendo una bola llena números…, de todas estas formas podríamos calificar la forma en la que Novak Djokovic ha empezado hoy su partido ante Ruud. El serbio estaba más cerca de la retirada que de acabar el partido. Su lenguaje corporal atraía las cámaras y espantaba las esperanzas que pudiera albergar su box. Fatiga, dolor de cabeza, malestar general, agotamiento físico…, todo confluía en el interior de esa horrorosa indumentaria verde que anticipaba una victoria imposible. Pero con Djokovic, la apariencia no es sincera.
Novak Djokovic ha acabado la peor temporada de su carrera deportiva de la mejor forma imaginable. Con tan sólo 11 torneos a sus espaldas ha conseguido ganar un Grand Slam, Wimbledon, un Master1000, Roma, dos ATP 250, en Tel-Aviv y Astaná y hoy el Masters Nitto Finals que se le resistía desde 2015 y que ya ha ganado en seis ocasiones, igualando así a Roger Federer. Pero la temporada del serbio aún podía haber sido mejor si su empecinamiento antivacunas no le hubiera autoexpulsado de la gira australiana a principios de 2022 y la americana durante el verano.
Tampoco ha empezado mucho mejor la final de esta tarde en el Pala Alpitour de Turín. Los gestos de dolor que interpretaba en cada descanso, las múltiples pócimas que ingería, todas de extrañísimos colores, y los evidentes gestos de fatiga no se traducían en réditos deportivos para un Ruud que reinaba en la pista. A Djokovic sólo le salvaba su servicio para mantener la igualdad en el resultado. El noruego no acababa de quebrar el servicio de Nole, lo que empoderaba cada vez más al serbio. El milagro se volvía a producir por tercera ocasión, primero fue ante Medvedev y ayer ante Fritz. El Lázaro del tenis confirmaba su recuperación levantándose de su tumba y andando hacia el break que le dio el primer set: 7-5.
Ruud, que, como buen vikingo, no conocía el pasaje bíblico del amigo de Betania de Jesucristo, se quedó descolocado. Los males nunca vienen solos y pronto sufrió un nuevo golpe al inicio de la segunda manga con una nueva rotura del moribundo serbio. El milagro estaba hecho y confirmarlo con su eficaz saque lo convertía en una empresa sencilla para el «todopoderoso» balcánico. Djokovic juega poco pero gana mucho, concretamente 4.470.300 $, lo que supone el mayor premio jamás entregado por la ATP.
El noruego, que tampoco le hará ascos al premio, termina una temporada excelente a la que no ha acabado de sacarle brillo. Las derrotas contra Nadal y Alcaraz en los Grand Slams de Francia y EEUU le pasaron factura pero supo convertirlas en un paso más dentro del período de aprendizaje. Esta tarde debería haber sido la de su confirmación aprovechando los evidentes problemas físicos del serbio. Pero, el escandinavo ha pecado de conservador y no ha ido a por el partido. Su derecha apenas hacía daño, más preocupado de poner la pelota en pista que de buscar un golpe ganador. Los restos se limitaban a pasar la pelota sin la profundidad necesaria para que Nole no entrara con la habitual agresividad con la que evitaba el intercambio de golpes. Una vez más, la efectividad del serbio se encargó de repartir los papeles de ganador y perdedor a quienes suelen interpretarlos.
De los 4 Grand Slams y el Masters, los torneos más importantes del circuito ATP, sólo el USOpen se le ha escapado al tandem Rafa-Nole. La temporada 2022 ha estado cargada de circunstancias que han hecho cambiar el tenis. Nuevas caras, prohibiciones pospandémicas, torneos sin puntos, rusos pagando por serlo, jóvenes descarados jugando como expertos…, pero al final Nadal o Djokovic son los que colocan este bendito deporte en el sitio que merece. La victoria de Novak certifica que para el Big3, convertido este año en Big2, no hay rebajas de Black Friday.
Pues después de la crónica «prevista casi siempre que participa el (lisiado) Nole», no cabe si no reconocer su maestría y la confirmación que contra él…, hay que dar todo desde el principio y no contemporizar.
Mala suerte para el fantasmita Casper.. La próxima vez será.