El jugador canadiense retoma la senda de la victoria que inició este año en Rotterdam con su primer título ATP. El norteamericano J.J. Wolf vendió cara su derrota en su primera final.
El Renacimiento fue un movimiento, preferentemente cultural, que se desarrolló en Europa Occidental durante los siglos XV y XVI. La difusión de las ideas humanistas contribuyeron al desarrollo de las artes y las ciencias. La emergente burguesía tuvo su epicentro en Florencia, lugar donde hoy, un canadiense de nombre Felix, que bien podría ser de la familia de los Medicis, ha puesto de manifiesto sobre la pista florentina que lo suyo también es el «renacimiento» de lo que auguramos a principios de esta campaña.
Su rival de hoy fue más fiero de lo que lo pintaban, J.J. Wolf. El estadounidense de 23 años no acaba de confirmar las expectativas que había depositadas en él hace unos años. Esta temporada se ha prodigado más en torneos Challeguers, donde ha alcanzado alguna semifinal, que en torneos ATP. Su mejor resultado fue la victoria en el US Open ante Bautista que le permitió llegar hasta la tercera ronda. Pero, en Florencia, con la inspiración que ofrece este museo urbano, el jugador de Ohio se ha empapado del arte, que emanan los clásicos, para dibujar su mejor semana en el circuito del arte de la raqueta. Las victorias ante Cressy, Bublik e Ymer disparaban las miradas de los mecenas del tenis. Pero, enfrente, no muy lejos del Ponte Vecchio, estaba un artista consagrado: Auger-Aliassime.
El jugador canadiense, que perdió sus primeras ocho finales ATP, se va desquitando poco a poco. El balance en 2022 es de 2-1, tras ganar en Rotterdam y perder en Marsella hoy ha conseguido su segunda victoria ATP en Florencia por un doble 6-4 ante el lobo de Cincinnati.
El juego de Auger-Aliassime en Florencia confirma que sobre superficie dura y techo cerrado, el canadiense ofrece su mejor versión, las mejores pinceladas de su tenis. Cuando se dan estas circunstancias, como también ocurrió en el O2 durante la Laver Cup, el tenis de Felix se convierte en una bella composición artística que, esta semana, bien podría visitarse en la Galería de los Uffizzi.
Tal y como se expresa en esta buena crónica del torneo Aliassime ha confirmado que la gran forma que se aprecio el la Laver Cup…,ha tenido continuidad es este último torneo…., que el tiempo nos dirá si es presagio del renacer de un tenista que ya dio muestras de su buen hacer, aunque luego desapareció.
Por el bien de este deporte que sea una realidad y nos depare grandes enfrentamientos.