El ATP250 de Belgrado nos va a ofrecer un duelo que, actualmente, no podríamos ver en el All England Club. Djokovic levanta un set en contra ante Khachanov y Rublev no da opciones a Fognini.
Lo que Belgrado nos da, Londres no nos lo ofrecerá. Las casualidades del circuito han querido colocar en la final del ATP250 de Belgrado a un ruso contra un no vacunado de COVID19. Y esto ocurre justo la misma semana en que el Grand Slam de hierba ha anunciado que no aceptará que los jugadores rusos participen en su torneo como sanción por la ocupación de su país en Ucrania.
Belgrado, ajeno a esas exigencias, no sólo ha aceptado la participación de los Rublev, Khachanov, Karatsev y Safiulin sino que le ha regalado a su hijo prodigio la posibilidad de hacer el rodaje en tierra para Djokovic. El número 1 del tenis no ha desaprovechado la oportunidad brindada y llega a la primera final de esta temporada inolvidable para él. No hace falta recordar que el serbio, por su opción contraria a vacunarse del COVID19, sólo ha podido jugar en lo que va de 2022 en Dubai, Montecarlo y, ahora, Belgrado.
Sobre la pista, el serbio empezó bastante errático para entregar la primera manga a Khachanov, pero, poco a poco la profundidad y fiabilidad del serbio puso las cosas en su sitio para pasar a la final: 4-6, 6-1, 6-2.
En la segunda semifinal, Rublev, salpicado ya esta semana por declaraciones en las que consideraba injusta la prohibición de poder jugar en Wimbledon, no dio opciones al irregular Fognini.
Mañana, la final entre Djokovic y Rublev. No se la pierdan que esto no se puede ver en todos sitios, al menos en Wimbledon.
Pues si, habrá que disfrutar la final de Belgrado, ahora bien, en mi opinión me reservaría posibles modificaciones hasta la fecha del inicio del torneo londinense. Quién sabe las exigencias sanitarias en esas fechas y en qué punto andará por entonces, el actual conflicto bélico.