El jugador ruso se impuso a Auger-Aliassime para cortar la racha del canadiense. Rublev consigue el triunfo también en el dobles junto al ucraniano Molchanov.
Necesaria, así debe calificar Andrei Rublev la victoria conseguida en el Open 13 Provence de Marsella. El rocoso jugador moscovita llevaba once meses sin saborear las mieles del triunfo, desde que lo hiciera en marzo de 2021 en Rotterdam, encadenando importantes derrotas en finales como los ATP Masters 1000 de Montecarlo y Cincinnati, además del ATP 500 sobre la hierba de Halle. Enfrente, otro verdadero experto en jugar finales, y en perderlas: Felix Auger-Aliassime.
El jugador canadiense se liberó la semana pasada de esa presión que suponía el balance 0-8, al alcanzar su primer título ATP en Rotterdam, donde por cierto, se deshizo de Rublev. Esta semana se volvían a ver las caras, pero el azar impuesto por el cuadro, hacía que esta cita fuera en la final. El ruso partía con una ventaja de 2-1 en sus enfrentamientos. Esa igualdad fue la que se puso de manifiesto en la central de Marsella con dos apretadísimos sets que, al final, cayeron del lado de Andrei 7-5, 7-6.
El pupilo de Fernando Vicente ha dado una auténtica lección de superación durante todo el torneo. Ya desde la primera ronda, Rublev tuvo que remontar un 2-5 en el tercer set frente a Gasquet para acabar imponiéndose 7-6(3) en el tie-break después de dos horas y media de partido. Hoy, ha tenido que levantar un break abajo en la primera manga y sobreponerse al revés de ver cómo con 5-4 y servicio en el segundo set, no cerraba el partido y tenía que ir al juego decisivo.
Rublev alcanza su noveno título ATP y recupera la senda del triunfo. Pero no quedan aquí los éxitos del ruso. Con la que está cayendo en el tablero político mundial, es importante destacar su victoria en la modalidad de dobles haciendo pareja con el ucraniano Molchanov. Esto demuestra que el deporte está por encima de la geopolítica y es un vehículo perfecto, como ha dicho Rublev, para buscar la paz. Cuánto deberían aprender los Putin y Biden de este excepcional jugador ruso, cuyos mejores tiros, apuntan siempre, lo más lejos posible del enemigo.