El jugador australiano alcanza su mayor logro en el circuito tras remontar en la final al francés Rinderknech. Dos jugadores que alcanzan el mayor logro de su carrera con la madurez.
Profeta en su tierra. Así podríamos describir lo que ha ocurrido esta semana en Adelaida. Un cuadro cargado de figuras del tenis: Khachanov, Cilic, Isner, Harrys, Tiafoe, Fucsovics… y una invitación para un tenista local que, pese a las expectativas creadas hace unos años, andaba perdido en el circuito: Thanasi Kokkinakis (nº145). Pero este año 2022 parece el del renacer de Thanasi. También en Adelaida, la semana pasada sorprendió colándose en las semifinales, en las que cayó ante Monfils.
Esta semana, mismo escenario e idénticas sensaciones. Con el rodaje hecho, Kokkinakis ha superado a Paire, Isner y Cilic. El público ha llevado en bolandas a su hijo predilecto en partidos como el que jugó en semifinales contra Cilic en el que, tras dos horas y media, un agónico tie-break, regaló el mejor premio de su historia para el jugador australiano de origen griego.
En la final, Arthur Rinderknech, otro jugador que pasa con discreción por el circuito y parece que con la madurez, (26 años) está alcanzando sus mejores resultados. Tras deshacerse en semifinales de su compatriota Moutet, el galo alcanza su mejor semana en el circuito, aunque el apoyo del público a su compatriota ha pesado mucho para Arthur.
En el marcador, un 6-7, 7-6, 6-3, que deja al australiano a las puertas del Top 100 y al francés, por primera vez en su carrera, dentro de los 50 mejores del circuito. El Open de Australia empieza mañana y, tanto Thanasi como Arthur, tendrán la opción de seguir mejorando.