El joven estadounidense se impone a Cecchinato en dos mangas para inaugurar su casillero de torneos ATP. El italiano tendrá que esperar para alcanzar su cuarto título, todos ellos sobre tierra batida.
No se ha hecho esperar más el primer triunfo de Sebastian Korda en el el circo ATP. Esta temporada está siendo propicia para que jugadores lo hagan. Además del hijo del ganador del Open de Australia de 1998, también lo han conseguido el británico Daniel Evans (Melbourne), Juan Manuel Cerúndolo (Córdoba), Alexei Popyrin (Singapur) y Aslan Karatsev (Dubái).
Hoy el joven americano ha puesto la guinda de la primera tarta de las muchas que se esperan en su carrera. Sebastian pertenece a esa generación de tenistas llamados a hacer historia. Cuando los Zverev, Tsitsipas, Medvedev, Thiem o Rublev empiezan a alcanzar los triunfos que se dejan el Big-Three, emerge la amenaza de una generación dispuesta a no esperar mucho para alcanzar las mayores cotas del éxito: Auger-Alliassime, De Minnaur, Sinner, Ruud, Alcaraz o Musseti. Grandes jugadores todos y con una característica común, tener la cabeza bien amueblada.
Korda ha necesitado sólo dos sets para imponerse a Cecchinato, quien, a pesar de ejercer de local y encontrarse en su superficie preferida, se ha visto superado por el Ciclón Sebastian por 6-2, 6-4.