No le ha faltado tiempo al austriaco para devolverle la derrota del año pasado a Tsitsipas, pero aquella fue en la final.
Acaba de comenzar el Nitto Finals de Londres 2020 y parece que estamos terminando con la final de la edición pasada. Mismos protagonistas pero diferente resultado. Seguro que Dominic ha revivido esta tarde el tie-break de hace un año. Doce meses para aprender la lección. Trescientos sesenta días para mostrarse firme, para darse cuenta de que los errores en el tenis, en ocasiones, provocan una escalada de fallos imparables si no te los quitas enseguida de la cabeza. Esta tarde, el primer set también se ha ido al tie-break, y ahí Tsitsipas ha cobrado ventaja de un mini-break que ha consolidado con sendos aces en su turno de saque. Parecía que la historia se iba a repetir, pero también en el griego han surgido los mismos miedos que en otras ocasiones han estado al otro lado de la red. Primer set, 7-6 para el austriaco.
La segunda manga ha empezado con Tsitsipas convencido de que debía exponer más para darle la vuelta al partido. Consciente de sus errores en la última parte del primer set el griego ha roto el servicio de Thiem para llevarse el segundo parcial (6-4). El jugador austriaco cojeaba y parecía que reaparecían los problemas físicos que tuvo hace unas semanas en Viena. Nada más lejos de la realidad.
En el tercer set Dominic ha empezado como un ciclón y se ha puesto con 3-0. Thiem no quería sorpresas y aunque con algunos problemas para mantener su servicio ha conseguido dar carpetazo al partido para llevarse los importantes puntos de esta primera victoria y, quizá lo más importante para él, vengarse de la dolorosa derrota del año pasado en la final del Masters.