El murciano colapsa mentalmente en Miami ante Sebastian Korda al caer en la segunda ronda del Master1000 de Florida. Hace justo un año que perdió contra Goffin en el que fue el punto de inflexión de la temporada pasada para Carlitos. Martín Landaluce defiende el pabellón hispano en la antigua colonia española, tras las derrotas de Jódar, Bautista y Davidovich.
«No puedo más, me quiero ir a casa». Está claro que el tenis es un deporte muy duro por las altas exigencias físicas y mentales que requiere, pero no se valora suficientemente el esfuerzo que supone pasar tantas semanas al año fuera de casa. Alcaraz ha estallado en pleno segundo set del partido que le ha enfrentado a Korda apelando a esa urgente necesidad de respirar aire murciano, porque el de Miami, aunque también es latino, no es igual. La presión a la que se ha visto sometido, en lo que llevamos de año, ha sido una carga muy pesada que ha acabado por colapsar en la puntita del Cayo Vizcaino.
Carlitos ha reconocido estar harto de soportar a jugadores dispuestos a lucirse contra él. Tenistas motivadísimos acostumbrados a ganar cuando no hay nada que defender. Korda ha parecido el mejor de los tenistas estadounidenses de la era postsampriana. Esta tarde ha golpeado la derecha mejor que Courier, ha voleado mejor que McEnroe y se ha mostrado más competitivo que el mismísimo Connors. Lamentablemente, Sebastian no es así siempre, ni siquiera como Petr, su padre, que llegó a ser nº2 de la ATP y ganador del Open de Australia. Después de remontar un 6-3 inicial con un 7-5, Alcaraz no fue capaz de estar a la altura en el tercer set y acabó cayendo por 6-4 en el tercero.
Como en casa de uno no se está en ninguna parte, así que, Carlitos, vente para Murcia a descansar que necesitamos verte motivado en la temporada de tierra que empieza en dos semanas en Europa. Es mejor dosificar los torneos y que te mantengas motivado y feliz porque las lagrimas en la tierra lo enfangan todo, y eso no nos gusta.