Carlitos se impone a Arthur Fils, en tan sólo 50 minutos, en la final del ATP500 de Doha y continúa invicto en lo que llevamos de año. El murciano amplia su distancia en la clasificación ATP con Sinner, 3200 puntos de diferencia, y aún no sabe lo que es perder desde que decidió separarse de Ferrero. Vigésimo sexto título de Alcaraz que, tan sólo ha perdido 8 finales de las 34 que ha jugado. Próxima parada, en dos semanas en Indian Wells, donde el año pasado cayó en semifinales ante Draper.
Este país no hay quien lo entienda. Hemos debido pasar tanto frío este invierno, que ya ganamos medallas hasta en la nieve. Rufián dice ahora que quiere dirigir la España progre que, luego, pretende destrozar. El jefe de los policías tiene más peligro que un neurocirujano con hipo. Un argentino «i luso» llama mono a Vinicius sin que el brasileño haya dado muestras de ser un therian macaco. Y, para colmo, Alcaraz se atreve a ganar en Doha, sin ponerse el burka. Está claro que la actualidad está más entretenida que el tenis.
En medio del desierto arábigo emergen ciudades de diseño que, parecen más hechas con la IA, que con el alma. En este escenario de rascacielos suntuosos, glamour y lujo por todas partes lo que verdaderamente ha sido deluxe ha sido ver a este marciano de Murcia que no conoce la derrota en 2026. Durante toda la semana ha dado muestra del estratosférico nivel que está demostrando esta temporada, casualmente desde que dejó a Ferrero y que, si en algo se diferencia de la etapa anterior, es en la estabilidad emocional que está disfrutando. Alcaraz ha dado un paso de gigante en su proceso de maduración que, sin lugar a dudas, está siendo el responsable principal de todos los éxitos actuales.
Durante toda la semana ha demostrado su enorme superioridad en el circuito actual. Ni un Khachanov a su mejor nivel, ni un renovado Rublev, mucho más equilibrado, han podido doblegar el juego de Carlitos. El jugador español tenía claro que debía devolver el millón doscientos mil dólares que le han dado por participar en Qatar, al igual que a Sinner. Tras su victoria de hoy, tiene que añadir a su cuenta corriente, además, 530.000$.
Esta tarde no ha tenido compasión con Fils. Este francés, llamado a liderar una generación del tenis galo ha sido humillado deportivamente por un Alcaraz mayúsculo, cruel, violento, indomable que ha maltratado a su rival con un juego casi perfecto, carente de fisuras, que ha acabado desesperando al tenista francés que ha destrozado su raqueta en un golpe de ira: 6-2, 6-1.
La actualidad de este mundo sobreinformado no para de sorprendernos. Personas con espíritu animal, estrellas del fútbol con la piel muy fina, comunistas vestidas de Prada y que viven en chaletazos de lujo, vestimentas religiosas que atentan contra los derechos de la mujer, casos de corrupción entre los que vinieron a librarnos de ella… Cada semana viene con una nueva sorpresa, o varias, de casos que cuesta aceptar en la particular Pirámide de Maslow actual y de la que, únicamente, podemos salvar al tenis español. Nadal se fue y Alcaraz ha llegado. La vida sigue igual, aunque no lo parezca.
Excelente artículo, querido Fran. Eres un mago de la pluma. Esta bestia del tenis ya nos empieza a mal acostumbrar, y para nuestra un botón: ayer, en en telediario de la 1, en sesión nocturna, ni mencionaron el éxito de nuestro Carlitos, pero eso sí, te hartan de fútbol y baloncesto. Para que mencionar que lleva todo el año sin perder un partido, que a sus 22 años lleva ya 26 de 34 finales ganadas, para qué. Pero en cuanto pierda será noticia, tiempo al tiempo.