España-Alemania-Davis

Las gestas del tenis español ya se conocen más que a «la Paqui» en El Corte Inglés. No hace falta que esté Nadal, Alcaraz o Davidovich al mando para que los nuestros gasten tanta energía como billetes la señora de Cerdán. Cuando a un tenista español le pones una camiseta roja y gualda se transforma en un guerrero dispuesto a dar la vida por esos colores.

Este grupo de teloneros del tenis no lo puede estar haciendo mejor. Carreño, que en cuartos perdía ante Mensik, se ha sacado la espinita con un partidazo ante Jan-Lennard Struff. El alemán pronto cogió la iniciativa del duelo con una break sobre el servicio del gijonés, pero hoy, Pablo estaba en modo efectivo, como el de ese jugador que llegó a las semifinales del USOpen en 2020. Poco a poco, fue desactivando las armas del alemán con restos profundos y passings angulados a los que no podía llegar el interminable Struff: 6-4 para el español. En el segundo set, los dos cerraron las puertas de su servicio con la intención de evitar okupas en el marcador. La manga se tuvo que decidir en una muerte súbita que, en condiciones normales, hubiera caído del lado germano. Cinco puntos de set ha levantado Carreño para despejar las ilusiones de un Struff, a quien los nervios y la presión le han jugado una mala pasada. El 7-6 certificaba el primer punto de la eliminatoria para los de David Ferrer.

España llegaba al segundo partido individual con la tranquilidad que te otorga tener un colchón en el dobles. La empresa parecía imposible. La desigualdad en el ranking de los números 1 de España y Alemania cargaba de presión a los germanos. Zverev, nº3 de la ATP, sufrió de lo lindo para imponerse a Munar, nº36, en sendos tie-breaks en los que la experiencia de Shasha pesó demasiado para el mallorquín.

Este formato comprimido de la fase final de la Copa Davis, con dos partidos individuales y un dobles iguala, mucho más, las opciones de ambos equipos y acapara la expectación de un público ávido de espectáculos cargados de emoción. En esto se convirtió el dobles entre la pareja Puetz-Krawietz y Martínez-Granollers. Tres especialistas y Pedro Martínez, frente a frente, para buscar una plaza en la final de la Davis. Tras el reparto de los dos primeros sets, el valenciano empezó a restar, como si fuera la pareja estable de Granollers en el circuito, y sumar una victoria más que conduce, contra pronóstico, a este grupo de jugadores de la Cara B del tenis español a una merecida final.

Pocos segundos después de que Pedro Martínez cerrara la eliminatoria con un remate al centro, lejos de sus rivales, los germanos han vuelto a oír ese temazo de Manolo Escobar, que no escuchaban desde la emigración española de los 60. Hoy, en Bolonia, España ha vuelto a demostrar que, a pesar de todo, esta muy viva, así que habrá que ensayar eso de: «Entre flores, fandanguillos y alegrías» por si lo tenemos que cantar de nuevo: «Y, España, es la mejor».

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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