Djokovic-Atenas

A Nole, el tenis le sale ya a cuentagotas. Sus golpes son la esencia de una carrera que se agota, sus movimientos no son ese chorro de energía y elasticidad al que nos tenía acostumbrados. Ahora, después de cada carrera, después de cada estiramiento hacia una bola angulada, Djokovic necesita un momento para reconstruirse. Por eso, Nole dosifica con extremada precisión sus apariciones por el circuito. Esta semana, ha primado en sus intereses apoyar el nuevo ATP250 de Atenas, que organiza su hermano Marco, a sabiendas de que tenía opciones de victoria, a exprimir sus opciones en el Masters Nitto Finals, en el que las alargadas sombras de Sinner y Alcaraz le impiden ver el sol.

Las casualidades han querido que los intereses de Novak se vieran las caras con las necesidades de Lorenzo Musetti. El italiano tenía que ganar el torneo para clasificarse entre los ocho primeros del ranking ATP, pasaporte necesario para entrar en el Torneo de Maestros del tenis. Desde el sofá de su casa, Auger-Aliassime apoyaba al serbio para que el italiano no le robara el pasaje al canadiense. El bueno de Felix, tras un final de temporada plagado de grandes resultados, había decidido parar la semana anterior al Masters dejando sus opciones en la raqueta de su rival.

El desenlace, como desde hace dos décadas, lo ha escrito el mejor guionista de la historia del tenis. Djokovic no sabe salir a dosificar. El serbio lo ha dado todo porque es un animal competidor. Su objetivo es ganar y sabía que el título nº101 estaba más cerca que su octavo título de Maestro del tenis. Así que, a pesar de ceder el set inicial, ha acabado tranquilizando a Auger-Aliassime al colocar en el marcador un 4-6, 6-3, 7-5.

Si el balcánico podemos calificarlo como el más fiero de los rivales sobre la cancha, capaz de cualquier cosa para vencer, pero, una vez que acaba el partido se convierte en un corderito afable que hoy, mientras posaba con el trofeo en la mano junto a Musetti, le ha revelado su intención de no asistir al Masters y regalarle la plaza que le había «quitado» sobre la pista. Nos quedamos sin sus gotas de esencia en la fiesta anual de los mejores del tenis y, mucho me temo, que en 2026 se irá desvaneciendo en las grandes citas. Eso sí, desde 2006 lleva ganando títulos y este año, acaba con dos más que Davidovich.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «DJOKOVIC CONSIGUE SU TÍTULO 101 Y REGALA EL MASTERS A MUSETTI»
  1. Así lo veo yo también.
    El hecho de su vinculación con este torneo (realmente es el de Belgrado) y la oportunidad real, al no tener enfrente a ningúno «de los dos»; le ha hecho acariciar la opción de conseguir el 101. Él es el mejor competidor que se conoce y el mejor conocedor de sus limitaciones. Por todo ello ha decidido no ir a Turín.

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