Sinner-Nole-RG

Ni Musetti, ni el mismísimo Djokovic, han podido dar la sorpresa y, el domingo, presenciaremos la primera final de Grand Slam del tándem que dirige actualmente el tenis. Alcaraz, que tuvo que remontar un set del italiano para acabar imponiéndose gracias a su mayor experiencia y juego. El murciano jugará su segunda final consecutiva en Roland Garros. Sinner, por su parte, se estrena en la última ronda del torneo gracias a su victoria ante Nole. El italiano tiró de oficio para no enredarse en el juego del serbio, al que superó en tres sets seguidos. La imagen de Djokovic sale reforzada de este Grand Slam pero, él mismo, apunta que, el de hoy, «ha podido ser el último partido de su carrera, en la tierra parisina».


No siempre es fácil tomar decisiones que afectan al futuro laboral de tus amigos o compañeros. Esta mañana nos hemos desayunado con la ruptura de relaciones de Donald Trump y Elon Musk, a cuentas de la polémica reforma fiscal que se pretende imponer en EEUU. O sea, que el presidente norteamericano ha expulsado al hombre más rico del mundo de su círculo de decisión para explorar otros espacios en los que encontrará nuevos tontos útiles que aplaudan sus excentricidades. Aunque las autoridades científicas aún no se han pronunciado todavía, mucho me temo que esta capacidad para deshacerte de molestos compañeros de viaje, tiene mucho que ver con la pigmentación del cabello. Ya por la tarde, lejos de Washington, otro pelirrojo, sólo que este dirige el mundo del tenis, ha expulsado de Roland Garros al más grande de cuantos magnates ha tenido este juego en su historia. Tanto es así, que, tras su derrota, ha amenazado con la retirada, que yo me la imagino en un largo viaje en nave espacial hasta otro planeta en el que, eso sí, aún no se juega al tenis.

Y es que el tenis se está poniendo muy caro desde que Sinner lo preside, eso sí, junto a su letal Secretario de Estado que, como todo el mundo sabe es de origen hispano, murciano, para más señas. Ellos son los que han empezado a construir el nuevo orden internacional del tenis al que quieren llamar Big2. En ese pequeño círculo que están creando, no quieren dejar pasar ni a intrusos inmigrantes, que aún no dan la talla suficiente, como Musetti o Draper o a jóvenes universitarios en Harvard que amenacen con robarles la excelencia académica, caso de Fonseca, Mensik o Fils. Más dolorosa ha resultado la última acción de este nuevo Ejecutivo del tenis, la expulsión de Djokovic de Roland Garros.

El serbio ha luchado como un jabato por quedarse en el torneo, por seguir batallando para llegar a otra final de un Grand Slam con puntos inimaginables para un anciano del tenis. Pero Sinner, hoy, no ha tenido piedad. El italiano ha mostrado una mesura impropia para ir diseccionando el cadáver de Djokovic con precisión milimétrica y hacer que el daño no fuera excesivo. Nole, mientras tanto, se ha defendido con el orgullo de un ganador, intentando tramar un plan que le permitiera escapar con vida. Ni siquiera dos bolas de set en la tercera manga le han servido de luz salvadora al final del túnel. Allí, al fondo de la oscuridad, sólo esperaban al serbio un tie-break iluminado con luces rojas, por el reflejo capilar, no por otras cosas. (6-4, 7-5, 7-6).

En la primera semifinal del día se examinaba Musetti. El italiano ha hecho un curso extraordinario, de Top10, diría yo, pero hoy se enfrentaba a un examen de los fuertes, en el que las preguntas las ponía el típico profesor genial que se enreda, en ocasiones, en argumentaciones imposibles. El jugador de Carrara contestó la primera pregunta sin dudar, con la seguridad que te da haber estudiado y controlar el tema (6-4). El alumno se quería comer a un Alcaraz que no perdía la calma, pero sí era consciente de que iba a remolque en la evaluación. En la segunda cuestión, dos preguntas cortas falladas por Musetti no supo aprovecharlas el profesor para dárselas por malas y recibió sendos contrabreaks que llevaron a la muerte súbita a este segundo bloque de preguntas. La mayor experiencia y claridad en los planteamientos de Alcaraz dejaron las tablas en el examen (7-6) y el total desánimo en el alumno que sabía que, para aprobar contra el murciano, tienes que acercarte a la matrícula de honor. A Musetti se le acabaron las ganas de seguir con la prueba. La tercera pregunta la dejó sin contestar (6-0) y con la siguiente, ni su cuerpo ni su mente estaban ya para alargar el dolor y acabó por retirarse. Seis veces le ha ganado ya Carlos Alcaraz a Lorenzo Musetti desde aquella primera final en Hamburgo 2022 en el que se le escapó el triunfo al español.

En la Casa Blanca han puesto en venta el Tesla rojo que Musk regaló para atraer los favores de su colorado presidente porque no se fían de que la batería acepte ya muchas recargas. El niño del magnate ha dejado de campar a sus anchas por el despacho oval, mientras, el hijo de Djokovic acepta con una serenidad, impropia para un niño, el ocaso de su padre. Así están las cosas en este nuevo mundo que parece volver a las épocas de la Guerra Fría en las que todo aparecía dividido por un muro de la vergüenza. Eso sí, ahora lo han colocado en el Mediterráneo y separa a un italiano y a un español. Ellos son los que, verdaderamente, parten el bacalao.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «LAS SEMIFINALES DE ROLAND GARROS CERTIFICAN EL NUEVO BIG2»
  1. Quizás sea pronto para augurar el final de la carrera del serbio. Aún se le atisba físico y cabeza para emprender algún que otro reto, ahora bien, es evidente que el final se va aproximando. En la vida todo tiene un principio y un final. Eso sí… «que le quiten lo bailao»

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