Carlitos consigue su primer título en el Master1000 de Roma tras imponerse al actual nº1 del ranking ATP, Jannik Sinner. El murciano desplegó una sintonía de golpes perfectos que hicieron desafinar las cuerdas del instrumento italiano. A las puertas de Roland Garros, los dos mejores del circuito se han visto las caras en lo que ha podido ser el aperitivo de una hipotética final en París. Alcaraz cierra el círculo de títulos en Master1000 de tierra batida y se acerca a la veintena de torneos ATP con tan sólo 22 años recién cumplidos.
La vida es imprevisible en cada instante y en cada acto. El día a día está cargado de sorpresas que nunca hubieras imaginado a la hora de levantarte. Un volcán que entra en erupción, un asalto al capitolio, una DANA fatal, un apagón de dimensiones inimaginables, la filomena madrileña o una pandemia mundial. Todo puede ocurrir en este loco mundo que habitamos, incluso que a Sinner le ganen con relativa facilidad, en su propia casa y con todos los pronósticos a su favor. Alcaraz, responsable del descreimiento de quienes formulaban ya la Teoría del Sinnercentrismo en el tenis, ha demostrado que su juego es más ordenado cuando no recae, sobre sus hombros, el insoportable peso de sentirse favorito.
Los sabios del tenis apostataban, hace pocas fechas, del juego de Alcaraz y abrazaban la religión del Sinnerismo, hasta profesarle fe eterna. Los tres meses que ha estado parado, sin competir, se interpretaban como el descanso necesario para perfilar golpes y alimentar su hambre ganadora. Las expectativas se han ido confirmando a lo largo de todo el torneo, con actuaciones como la que tuvo ante Ruud, en las que se disiparon todas las dudas que pudieran tener los agnósticos de este nuevo credo. Todos esos, hoy están apostatando y defendiendo el paganismo en el tenis, con dioses que dependen de las estaciones, de los sentimientos y de los estados del alma. Así ha renacido el Dios, Alcaraz, desplegando un juego eficaz para anestesiar los golpes del italiano. Mientras Carlitos buscaba golpes con altura y profundos, Jannik aceleraba la bola acortando los puntos y jugando más plano. La intensidad era mayor que los aciertos. Así, el partido se fue a la muerte súbita, donde el murciano tiró de casta para apuntarse el set
En la previa al partido habían saltado los rumores de una posible dolencia de Sinner, que coincidían con la zona posterior del muslo derecho, en la que se tocaba el italiano durante su partido de semifinales ante Paul. Hoy no ha habido dolencias físicas, pero sí la constatación de que la falta de competición se ha convertido en el peor enemigo de Sinner para remontar un set abajo. La segunda manga fue un festival de Carlitos en el que todo sonó a la perfección. El 7-6, 6-1 se traduce en el 19º torneo ATP para este chico de 22 años, que completa todos los Master1000 de tierra batida en sus vitrinas y que supera en 7-4 el cara a cara con su rival generacional. Próxima parada, París, donde Alcaraz ya está enfocado para repetir gesta en Roland Garros.
Ni Sinner es invencible, ni Carlos Alcaraz es Rafa Nadal. El deporte vive de estas fluctuaciones tan entretenidas que se mueven por los hilos de los diferentes estados de forma y de ánimo de los protagonistas. Aquí puede ocurrir cualquier cosa porque las diferencias que existen entre los mejores de la raqueta son mínimas y no siempre los jugadores están al 100% de sus capacidades. Esto es lo entretenido del tenis.
Ahora que lo pienso, lo único que no es imprevisible, en esta azarosa vida que vivimos, es el Festival de Eurovisión. No sé por qué, pero ahí, sí sabemos quién va a ganar: uno que vaya disfrazado, que responda a los patrones que marca el wokismo y que la canción sea accesoria a la histriónica puesta en escena. O sea, cualquiera que salga haciendo el payaso, se vista de Carnaval, no cante un pimiento y, por supuesto, que no sea español. Quizá, por esto, me guste el tenis.
Siempre artículo acertado y tienes razón que en esta generación de Tenistas hay muy poca diferencia y día que las cosas no salen bien o pequeñas lesiones que te descuentan y terminas perdiendo. Que grande es el Tenis que no puede terminar un partido en empate. Lo poco que he podido ver de reportaje hoy le he visto más SERIO y CENTRADO a Alcaraz…..ese es el camino «»»no el de la política de EUROVISION»
Excelente artículo, apreciado Fran: la verdad, ya era hora de que Carlitos y su equipo prepararan, de una puñetera vez, la estrategia idónea para ganar al «gorrilla». Todos clamamos al cielo para que se dieran cuenta que a Sinner no se puede jugar con «mazazos» y golpes previsibles, porque devolvía los mísiles con más velocidad y limpiando líneas. Ya era hora, por Dios!!!!. Como dijo Carlitos al final del partido, ha sido el mejor partido estratégico que ha realizado en su corta carrera tenística, cumpliendo desde la primera bola hasta la ultima con lo planificado, con bolas altas, profundas, variando los golpes, con seriedad y excelsa concentración, si señor, ya era hora de evitar jugar de cara a la galería y plantearse correctamente un buen partido contra el número 1. Enhorabuena, Carlitos y Juanki, ya vais madurando. Y ahora, a por la copa de Los Mosqueteros!!!!!!