Alcaraz-IndianWells

Segundo triunfo consecutivo de Alcaraz en el Master1000 californiano, ambos arrebatados en la final a Dannil Medvedev. Nueve meses después de la victoria en Wimbledon, Alcaraz recupera la senda del triunfo y reconoce haber atravesado momentos difíciles de presión y falta de motivación en su juego.


Vivimos tiempos de tribulaciones, esos en los que San Ignacio de Loyola recomendaba no andar con mudanzas físicas y mucho menos ideológicas. Asistimos a momentos en los que el relato adquiere mayor valor que la verdad, desvirtuada hasta puntos inimaginables hace tan sólo unos pocos años. Esta época está repleta de hondas preocupaciones como la futura selección a la que representará Brahim, el estado de salud de la princesa de Gales o si ha pagado el numerito del Maserati el novio, que no pareja, de la presidente de esta nuestra comunidad. Eso es lo único que justifica que cada mañana nos levantemos con la ilusión de escuchar a visionarios del tenis como el gran Jimmy Connors, leyenda del deporte y pitoniso sin precio: «Alcaraz necesita cambiar un poco e intentar encontrar algo diferente. Sinner se acerca y Rune está ahí». Bolaños ya está dándole un curso acelerado de cómo autofelicitarse por el acierto en su predicción. Por mucho que le pese a algunos, Alcaraz ha vuelto.

Lo de Alcaraz con Indian Wells empieza a ser ya una relación formal. En esta edición tres de los más atractivos tenistas del circuito en la actualidad han intentado mancillar esta pasión desatada que se ha creado cada vez que Carlitos llega a California. Ni Zverev, ni Sinner ni, en la final, Medvedev han sido capaces de doblegar la testosterona de este jovencito murciano. A pesar de tener sólo 20 años, Carlitos ya ha levantado dos veces el trofeo de un Grand Slam, cinco el de un Master1000 y seis otros títulos más de la ATP. Aún así, a pesar de haber ganado mucho más a su edad que el resto de los mortales, para algunos, los nueve meses que lleva sin ganar un torneo eran suficientes para enterrar a Alcaraz. Que si ya le han pillado su juego, que si se preocupa más de divertirse que de jugar, que el entorno le distrae o que se lesiona demasiado para ser tan joven son algunas de las acusaciones que semana tras semana acompañaban la figura del zagal.

En la rueda de prensa posterior a la final, Alcaraz ha reconocido haber atravesado una crisis de juego provocada por la presión de los resultados y la falta de motivación. Eso sí, por lo visto hoy, ya está más que recuperado de sus tribulaciones mentales. La mirada de este niño del tenis es diferente a la del resto de los mortales con raqueta. La pérdida de la inocencia con la que alcanzó sus primeros éxitos no le han hecho perder la pureza y sinceridad que hay en cada uno de sus golpes. Esa inocencia es la que le hace ser diferente, genuino, o sea, uno mismo. Así es Carlos Alcaraz, un refugio para las almas distintas, un chico diferente pero disciplinado, capaz de escuchar a Ferrero para modificar su juego y de aceptar que no hay ilusión sin esperanza. La madurez es la evolución de la inocencia y Carlitos, a pesar de su corta edad, empieza a recorrer este viaje a Ítaca en el que lo importante está en el camino.

Si aterrizamos para contar lo que ha pasado en la pista durante la final bien nos valdría la crónica del año pasado. Un paseo militar, como el de Putin en las elecciones rusas, pero sin que la vida de Medvedev haya peligrado. Y es que, una vez más, Alcaraz ha sido un ciclón. El 3-0 inicial para el ruso fue un espejismo del que pronto regresamos a la realidad. La panoplia de golpes que desempolvó Carlitos convirtió a Dannil en una inocente criatura dispuesta a levantar la bandera blanca para que la herida no fuera mayor. El daño ya estaba hecho: 7-6, 6-1. Por segundo año consecutivo, Medvedev no le hacía ni un set al tenista español.

Decía Anatole France, poco citado en el mundo del tenis pero premio Nobel de literatura francés, que para conseguir grandes cosas hay que vivir como si nunca fuéramos a morir. Así es como juega Alcaraz y, precisamente eso, es lo que le hace distinto a los demás, capacitado como ninguno para bailar entre las luces y las sombras, entre la inocencia y la sabiduría, entre la victoria y la derrota. Eso es lo que hace tan bella la vida y a este maravilloso deporte. Con la victoria en Indian Wells 2024 ya podemos asegurar que Alcaraz ha perdido la inocencia, pero como todo final, también es un comienzo de algo nuevo e ilusionante que está por ver… y ni siquiera Connors sabe cómo será.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

4 comentarios en «A CARLITOS, INDIAN SE LE DA WELL»
  1. Me ha encantado tu artículo, querido Gran. Y estás en lo cierto: en este país, que no se valora conveniente los logros de muchos de nuestros deportistas, enseguida nos gusta enterrar a un mortal cuando tiene un bajón en su carrera, como ha sido el caso de Carlitos: en estos nueve meses he oído de todos, que si es un «puf», que ya le han pillado su estilo de juego y ya no tiene nada que hacer, que si por si derroche físico no va a llegar muy lejos, etc, etc. El caso es que el pobre zagaliño, como diría mi amigo Fran, ya tenía una grandísima mochila de «obligaciones» de tener que ganar todos los partidos, si o si, esas malditas comparaciones con el Big Three, y el pobre chico ha pasado por una etapa de dudas y desmotivaciones, del que confiesa y parece haber salido. Bravo Carlitos, todavía muchos confiamos en ti y en todo lo que, seguramente, nos vas a regalar a nuestros ojos, con ese juego que engancha y con el que se disfruta de maravilla.

  2. Certero artículo, tal como nos tienes acostumbrado, no obstante si quiero opinar:
    1. Del partido contra Sinner es posible que haya nacido un nuevo Alcaraz que no conocíamos. Con la ayuda de Ferrero analizaron como hacer para apuntarse ese partido y esas modificaciones sobre la marcha, es algo que hasta ahora en él no habíamos presenciado nunca.
    2. El lógico triunfalismo patrio que tanto nos agrada, no debe hacernos olvidar que quizás el tenista que en la actualidad es mas fuerte, es pelirrojo y no panocho.
    3. Hasta el partido de Sinner alguno que otro si le había pillado su juego.
    4. Hasta el partido de Sinner si era coherente pensar que le preocupaba más divertirse que jugar.
    5. Es evidente que aún siendo muy joven ya tiene en su historial médico alguna que otra lesión acumulada.
    6. La faceta de profeta de Connors debe abandonarla.

  3. Excelente crónica que como siempre, hace reflexionar. En este caso, me resulta interesante pensar acerca de la razón por la cuál la gente alaba y ensalza a sus ídolos de forma efímera. Por un lado creo que es simple torpeza del que se debe a la inmediatez de los comentarios sensacionalistas, como ocurre en la mayoría de los casos. Pero en el caso de Alcaraz creo que está estrechamente relacionado con su edad. La juventud y los logros, cuando van de la mano, desatan la peor de las envidias y complejos de aquellos que habiendo dejado ya muy atrás esos años, ven que no fueron capaces de hacer lo mismo.

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