Nadal-Alcaraz_Las Vegas

Carlos Alcaraz se impone en el supertiebreak del tercer set a Rafa Nadal en la espectacular exhibición que Netflix ha patrocinado en Las Vegas. El balear, a pesar de la derrota, ha valorado positivamente su estado físico tras la lesión que padeció en su vuelta a las pistas en Brisbane a principios de año. Esta próxima semana, Nadal y Alcaraz participan en Indian Wells, donde el murciano defiende título y el balear cayó en la final en su última participación. El tenis español se examina en este primer Master1000 de la temporada tras un primer trimestre que deja las peores calificaciones que se recuerdan, con tan sólo 6 jugadores entre los cien primeros.


En la Historia del Arte, siempre, un movimiento artístico se ha opuesto al inmediatamente anterior. El Barroco surgió como reacción al Renacimiento, el Neoclasicismo al Rococó y el Romanticismo a la obsesión por volver a las formas clásicas de los neoclásicos. Así ha pasado a lo largo de los siglos. La influencia que se ejerce sobre la generación anterior suele tener una mayor determinación de los aspectos geográficos que de las características del estilo empleado. En España, Velázquez, el genial pintor sevillano del Barroco, sirvió de referente nacional para un Goya que acabó alejándose del estilo de su predecesor para iniciar el modernismo en la pintura. Visto con perspectiva, apenas coincidieron en esa curiosa costumbre, que trabajaron ambos, de incluirse en los escenarios de sus retratos de la realeza. En la historia del tenis, también, siempre un estilo de juego se ha opuesto al utilizado por el dominador del período anterior. McEnroe lo hizo con Borg, Sampras con Agassi y Djokovic con Federer. Este domingo, en Las Vegas, se ha expuesto una obra propia de las mejores artes escénicas y que supone el relevo de estilos del tenis español y mundial. Carlos Alcaraz, con su pincelada rápida, nerviosa y anárquica ha difuminado, como si de un sfumato davinciano se tratara, el maravilloso fresco que Nadal ha dibujado durante dos décadas.

El escenario y las bambalinas eran más propios de un espectáculo cinematográfico que de un partido de tenis en el que los protagonistas se estaban jugando algo más que el fijo asignado por la organización. La broma le salió a los organizadores por un millón y medio de euros para Nadal, mientras que Alcaraz se tuvo que conformar con ‘solo’ un millón por su participación en el evento. De ahí que, por momentos pudiera parecer que la soldada no era el único elemento pactado de antemano. El público exigía espectáculo a cambio de la paga de un mes, al menos en España. Los precios iban desde los 230 euros y 465 euros que costaban cada una de las entradas para la grada general, hasta los 2.775 euros para los privilegiados que se podían permitir un asiento VIP. Los americanos son felices con este tipo de ficciones que siempre suelen aderezar con altas dosis de bebidas azucaradas, palomitas, alitas de pollo, nuggets y una larga lista de triglicéridos bañados en ketchup.

Netflix se puede sentir orgulloso de tener ya una nueva ficción en su plataforma. Una farsa que ambientaba en un duelo por todo lo alto entre dos jugadores que, en este 2024, sólo pueden liderar las estadísticas traumatológicas. Todo parecía un sainete que escenificaba un idílico lugar entregado al tenis, una España de raqueta y pandereta en la que Alcaraz recogía el testigo que Nadal le entregaba, pero que nadie se tomaba en serio.

Alcaraz salió con la lección aprendida y, como rezaba en el guion, cedió el primer set más preocupado de mirar a la cámara que a la pelota. El segundo episodio fue un calco del primero, pero con los protagonistas cambiados. El público merecía un final de película. El supertiebreak no decepcionó a nadie. Los golpes desesperados de Nadal rememoraban gestas pasadas mientras, Carlitos, intentaba el adorno exagerado, como si le asustara el horror vacui de una victoria descafeinada. Rafa encadenó un par de errores con los que entregaba la victoria al murciano en una muerte súbita que tenía pinta de alargarse hasta cifras de All Star Game, en un enésimo intento de perpetuar esta mentira en la capital del juego… y de las trampas. Porque de esto se trataba hoy, de intentar engañar a los espectadores. Alcaraz fue todo lo condescendiente que se puede ser para no maltratar a su ídolo. Mientras tanto, el balear se dio por satisfecho con, tan sólo, no ser maltratado por alguna de su larga lista de dolencias.

Lo más triste que sacamos de esta cinta de ciencia ficción es que nadie parece darse cuenta de que no hay más discípulos en esta escuela pictórica que ha encumbrado al Velázquez de Manacor y ahora hace triunfar al Goya murciano. El tenis español se reduce al universo Alcaraz. Sólo dos españoles entre los 50 primeros del ranking dibujan un futuro preocupante en el arte de la raqueta. Por eso, ahora sólo nos queda olvidarnos de esta pantomima montada en Las Vegas y esperar que pronto emerja un Picasso que dibuje el paisaje del tenis español con pinceladas tan certeras como las de estos dos genios del tenis que hoy nos han hecho pasar un buen rato en este ensayo general. Los dos exponen su obra esta semana en Indian Wells. Eso ya va en serio.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «DOS ARTISTAS ESPAÑOLES, DE ESTILOS MUY DIFERENTES, EXPONEN EN LAS VEGAS»
  1. Netflix, es una plataforma que «creo», principalmente centra su oferta en la ficción cinematográfica, y este pasado domingo nos ofreció una ficción deportiva entre dos, cada uno en su momento, grandes deportistas.
    Rafael Nadal fiel a su principios puso en la pista lo que requería el momento y, a su vez Carlos Alcaraz, con ciertas precauciones hizo lo mismo, para al final decantar el resultado a su favor.
    Como mi articulista de cabecera bien argumenta, el cambio generacional esta realizado, ahora quedan por ver los resultados, aunque bien apunta que muy pobre elenco de tenistas en 2024.
    Esperemos que por un lado los resultados les acompañen a los dos » respetandoles las lesiones», y vayan apareciendo otras raquetas que dejen el deporte del tenis plagado de promesas para coger el relevo a nivel mundial.
    Aunque en esta España nuestra las promesas y los cambios a lo cotidiano no son precisamente faciles, 7 vos representa una mayoría muy difícil de superar, además en el horizonte es difícil vislumbrar a esa promesa????? O no?

  2. Efectivamente fue un sainete, pantomima, mentira programada para uso y disfrute de un público proclive y para que los dos tenistas sacaran adelante un generoso jornal de dólares. Dicho lo cual, bien nos recuerdas la triste realidad actual del tenis español y sí, lo que a partir de ahora se juegan, irá en serio y no este número programado al detalle, que protagonizaron en Las Vegas.

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