Wimbledon-lluvia

Cada año, la lluvia es la primera protagonista de Wimbledon. Hoy, mientras analizamos lo que va a dar de sí el Grand Slam de la hierba, ya ha hecho acto de presencia. Los pastos británicos siempre están bien regados. Djokovic, Alcaraz, Sinner y Rune se postulan como favoritos para los expertos. Murray lo ha hecho a título personal al considerarse uno de los mejores del mundo en hierba y declarar que está «físicamente genial».


Está claro que vivimos tiempos difíciles para el sentido común y, aunque por estos lares no nos quedamos descolgados, los ingleses nos superan. Vamos, que son gente extraña. Basta con echar un vistazo y verlos ataviados con sus chanclas con calcetines para saber, con mayor certeza que una prueba de ADN, que son británicos. Conducen por la derecha, llaman comida a cualquier cosa que se llevan a la boca y combinan las más rancias tradiciones con la aceptación de manifestaciones de lo más vanguardistas. Y ya, si hablamos del demoníaco idioma que imponen por todo el mundo, apaga y vámonos. Pues eso, que son difíciles de entender. El año pasado, decidieron iniciar una ofensiva contra la invasión rusa de Ucrania impidiendo jugar a los Medvedev, Rublev, Khachanov y demás tropa putiniana. A eso, le añadieron la absurda, pero salomónica decisión, de no repartir puntos ATP. Curiosamente, este año la guerra continua pero las drásticas medidas se han relajado, hasta el punto de desaparecer, sin que nadie haya dado explicaciones por retirarlas. Por cierto, las mismas que se dieron para aplicarlas.

Por todo esto, hay unas cuantas cosas que considero debemos tener en cuenta ahora, cuando empieza la edición número 136 del  más prestigioso torneo de cuantos se juegan sobre pistas de hierba, que se disputa en el All England Lawn Tennis and Croquet Club, ubicado en Wimbledon (Reino Unido). 

Djokovic, principal favorito

El serbio, ganador en siete ocasiones del torneo, vuelve a aparecer en las quinielas como máximo favorito. Su preparación previa al Grand Slam de la hierba ha sido escasa, por no decir nula. Djokovic no ha disputado ningún torneo sobre pasto para adaptar su juego a la superficie. A Nole esto «no le» preocupa. En Roland Garros apenas llegó con el rodaje terrícola hecho y acabó ganando el torneo. En París, como en Londres, el balcánico sale beneficiado de un cuadro benévolo en las primeras rondas que le hará coger el ritmo necesario para llegar a la segunda semana con las opciones intactas. Djokovic ha ganado las cuatro ediciones anteriores sobre la hierba londinense y, aunque su adaptación no deja de ser una incógnita, dará su vida compitiendo por alcanzar su quinta victoria consecutiva, cosa que sólo Borg (1976-1980) y Federer (2003-2007) han conseguido en la era open del torneo.

Kyrgios se borra antes de hacer el ridículo

El finalista del año pasado no pasa por su mejor momento. Ni las circunstancias personales, ni las deportivas le son favorables esta temporada. Apenas ha ganado 10 partidos desde que se impusiera en agosto de 2022 en el ATP500 de Washington. En 2023 no conoce la victoria. Ahora, anuncia que no va a participar en Wimbledon alegando problemas en la rodilla. El mismo ha reconocido en su documental de Netflix que flirteó con la posibilidad de suicidarse a la vez que reconocía haber abusado de las drogas y el alcohol. Ahora, pasado de peso y sin rodaje decide quitarse del medio pero no sin crear polémica. Antes de marcharse de Inglaterra ha acusado a su propio país, Australia, de ser «racista». Una vez más se buscan excusas para no hacer autocrítica. Nick considera que los aficionados de su país no le divinizan por sus orígenes greco-malayos. ¿Has pensado que pueda ser por tu falta de respeto a aficionados, compañeros y demás protagonistas del circuito de tenis? ¿No crees que tus continuas excentricidades pueden tener algo que ver? Ahora todo va a ser racismo…, o consecuencias del cambio climático.

Alcaraz sin problemas físicos

Con el murciano sólo cabe el debate sobre la dimensión de sus futuros éxitos en el tenis. Todos sabemos que ya es un jugador impresionante y que es capaz de ganar sobre cualquier superficie. Hace tan sólo quince días demostró que la hierba no le es hostil a su juego. Si hay algo que genera dudas en Alcaraz es su estado físico. La sucesión de lesiones desde que hace diez meses ganara el USOpen resulta, cuanto menos, preocupante. La afición española quiere olvidar cuanto antes el episodio de las semifinales de Roland Garros ante Djokovic en los que la tensión acalambró todo el cuerpo del murciano. Ahora, Carlitos ha asegurado que las molestias que aparecieron en su muslo durante la final del Queen’s han desaparecido y llega a la cita de Wimbledon con sus opciones intactas y las ilusiones por lograr el título en todo lo alto.

Los aspirantes…, de todos los años

En el fondo todos nos tememos que este Wimbledon confirme aquella frase que se dice sobre el fútbol que decía que era un deporte de once contra once en el que siempre ganaba Alemania. Aquí el germano es Djokovic. Aún así, Wimbledon no es lugar para sorpresas. Desde 2002 que ganó Hewitt, sólo han ganado Federer (8), Djokovic (7), Nadal (2) y Murray (2). Aún así, todos los años surgen candidatos nuevos que amenazan la hegemonía del Big4. Lo han intentado Berdych, Cilic, Raonic, Kevin Anderson, Berrettini y Kyrgios pero en la final tuvieron que claudicar contra alguno de ellos. Ahora se postulan los Medvedev, Rublev, Tsitsipas y Zverev, pero sobre todo la nueva hornada de jugadores capitaneada por Alcaraz, Rune, Sinner, Musetti y, desde el pasado sábado, Cerundolo.

Especialistas Vs Todoterrenos

Cressy, Rinderknech, Hurkacz o Shelton son jugadores que nadie tendría en cuenta en cualquier torneo, pero que, en Wimbledon, se convierten en molestas piedras en el camino para los favoritos. Ellos son especialistas en el juego de saque y volea y eso puede generarles un buen dolor de cabeza a cualquiera. Por lo pronto, Alcaraz tiene en segunda ronda a Rinderknech y Djokovic a Wawrinka. Además, dos viejos rockeros del tenis pretenden reivindicar el hueco en el ranking que perdieron hace un tiempo, son John Isner y Milos Raonic. En frente de todos estos especialistas, los «todoterrenos» del circuito, esos que cada vez que salen a la pista son favoritos: Medvedev, Ruud, Tsitsipas, Zverev, Fritz…

Murray se postula como favorito

El escocés no deja de sorprendernos. Otro británico. No gana un partido ATP desde principios de marzo, en Indian Wells, cuando ganó al moldavo Rudi Albot, y, en cambio, se erige en candidato para ganar en Wimbledon. Sí es cierto que ha ganado dos torneos Challenger sobre hierba en las últimas semanas, pero también lo es que perdió en primera ronda del Queen’s. Si a esto le sumamos que el cuadro que tiene no es difícil, sino imposible, las cosas se complican aún más: Peniston, Tsitsipas, Shelton, Norrie/Korda, Medvedev, Alcaraz y Djokovic. Si Murray destroza mi vaticinio, exijo su inclusión definitiva en el Big4.

Ahora que empieza Wimbledon, reserva de la Biosfera de las más rancias tradiciones del tenis, no puedo dejar de pensar que éste es un deporte que comparte normas y sistema de juego en las diferentes superficies en las que se juega, a pesar de que, en ocasiones, las diferencias puedan resultar abismales. Esto no ocurre en el hockey, el voleibol o el mismísimo fútbol, donde varían considerablemente, hasta el punto de organizarse competiciones, federaciones y reglas diferentes. En el tenis son los jugadores los que tienen que adaptarse a las nuevas circunstancias que se presentan con la irregular hierba. Durante los próximos quince días disfrutaremos de una competición en la que unos se mueven como peces en su agua y otros como patos mareados. Esta es la grandeza de nuestro deporte. Cada vez que la pelota se pone en juego cualquiera puede ganar y aquí, el verde esperanza está por todas partes…, hasta debajo de tus pies.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «EN WIMBLEDON, NO HAY SEQUÍA QUE NOS DEJE SIN HIERBA»
  1. Buen análisis de este torneo hierba la primera semana y tierra sin batir la segunda, ahora solo queda que nuestros representantes lleguen a demostrar que son buenos sobre la tierra no batida, síntoma de pasar la primera semana y, a ser posible tener una final donde uno de nuestros representantes pueda cumplir el sueño de inscribir su nombre como ganador de Wimblendon 2023.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *