Decía el más sensato de los Marx que, partiendo de la nada, había conseguido las más altas cotas de miseria. Mucho me temo que la caída de Stefanos Tsitsipas supera con amplia claridad la del gran Groucho. Y no me refiero solamente a cómo ha pasado del nº3 del ranking ATP al 80, sino a su relación con su padre. Hace diez años le salvó la vida mientras Stefanos se bañaba en una playa de Creta, sin socorristas, ni señalización de peligro, su progenitor se lanzó al agua, para rescatarle del fuerte oleaje que le arrastraba mar adentro. Desde entonces, el tenista griego no ha encontrado mejor forma de agradecerle el gesto que maltratándolo, como padre y entrenador, en las pistas. En la ATP Cup de 2020 ya le golpeó con la raqueta, mientras este acudía al banquillo. Las faltas de respeto han sido tan constantes entre su box y el jugador heleno, como los cambios de entrenador: Mouratoglou, Philippoussis, Ivanisevic, eso sí, siempre bajo la atenta mirada de Apostolos y su apostola. Ahora, en este Mutua Madrid Open, los insultos hacia su padre han superado las mayores cotas de la indecencia: «Bastardo, pedazo de bastardo, vete a la mierda, imbécil, que te jodan, idiota, estúpido».
Los expertos de este deporte achacan la caída en la clasificación ATP al pésimo golpe de revés a una mano que tiene el tenista griego. Lo otro, quizá se hubiera solucionado con un golpe de revés a tiempo.
Amigo Fran,este artículo me deja perplejo por todo el relato de sucesos y comportamiento de ese Tenista que no merece llamarle así. Deporte de educación y respeto. Creo que cuando una persona se comporta así la organización tiene que expulsarlo de por vida.
Absolutamente de acuerdo con Fran y también con Manuel.
Un correctivo a su tiempo hace milagros y evidentemente y llegado este punto; un profesional que actúa de este modo, la ATP debería retirarle la licencia por un buen tiempo que debería dedicar a la reflexión.
La coincidencia en opiniones, no es coincidencia, es una realidad cuya solución también es coincidente expulsión de la práctica de este deporte a nivel prifesional, es un indigno representante de este deporte.
Claro está que no habrá expulsión, los valores se están perdiendo, en este deporte y en otros sitios y circunstancias, donde también sería necesaria un reprimenda y expulsión, aunque!!!!!!!! Es lo que hay y a callar