Entrar en el cuadro principal del Mutua Madrid Open está muy caro. Las colas para hacerlo se parecen a las de los ayuntamientos con la regularización de inmigrantes. En el tenis lo tienen más controlado gracias a los formularios de la fase previa. Por eso, Trungelliti, un argentino que no recuerda ya su adolescencia, está hoy de enhorabuena al haberse aceptado su solicitud para entrar en el torneo, como lucky loser, por la baja de última hora de Draper.
La casualidad ha querido que Trungelliti obtenga el pasaporte de esta afortunada forma y tenga que pasar por la misma ventanilla que, hace tan sólo dos días, le denegó el acceso a Madrid. Dani Mérida fue el encargado de sentenciar su expulsión inmediata del torneo al vencerle en el último partido de la ronda clasificatoria. Ahora, al tenista sudamericano se le presenta una segunda oportunidad, una de esas que rara vez aparecen en nuestras vidas, pero que, gracias a la legislación actual le otorga una última posibilidad para regularizar su presencia en el Mutua Madrid Open y conseguir el anhelado arraigo al circuito que le permita viajar por todo el mundo sin el filtro de las ventanillas previas.
Por si había alguna duda, ya nos queda claro que en el Master1000 de Madrid no se está aplicando la prioridad nacional, ni en las invitaciones al torneo, ni en la repesca de perdedores afortunados. Seguro que ya hay más de uno que está pensando en llevarse el torneo a Extremadura.