Alcaraz-Paris-cubierta

Este martes, el huracán Melissa ha entrado en Jamaica provocando cuatro muertos, vientos destructibles, inundaciones letales y miles de personas evacuadas de sus hogares, en busca de zonas en las que guarecerse. El ciclón ha sido catalogado con la categoría 5, la máxima de este tipo de tormentas, y amenaza con seguir expandiendo su fiereza por el resto de islas del Caribe, gracias a su letal lentitud. En París, en el nuevo espacio elegido de La Defense, a cubierto de los vientos contrarios que pudieran soplar, Carlos Alcaraz se ha visto sorprendido por una ciclogénesis explosiva, llamada Cameron, que jamás había pasado de brisa agradable.

Esta tarde, una riada de errores no forzados de Alcaraz se ha filtrado por la pista del murciano hasta llegar al doloroso naufragio. Tras una temporada impecable, en la que Alcaraz había salido airoso de cuantas tormentas se le han presentado, hoy se ha visto sorprendido por este inesperado ciclón, proveniente de Inglaterra, sin el menor paraguas con el que protegerse. El bloqueo del actual nº1 de la ATP ha recordado su larga relación de fracasos sobre la pista cubierta parisina: el año pasado ante Humbert en octavos, en 2023 ante un desconocido Safiullin en primera, Rune en cuartos de 2022 y, la peor, la de 2021 contra Hugo Gaston en la que se dejó remontar un segundo set que dominaba con claridad.

El naufragio de Alcaraz no sólo ha tenido al murciano como protagonista errático de sus males. Enfrente, estaba un enemigo disfrazado de su primo Chuck que repartía golpes con una efectividad desconocida hasta hoy. Basta con mencionar el 84% de puntos ganados con su primer servicio para que la salvación se convirtiera en un milagro, pero si, además, añadimos ahí los 54 errores no forzados de Carlitos, han supuesto una catástrofe de dimensiones colosales en el mundo…, del tenis, claro.

La llegada del mal tiempo suele coincidir con la celebración de este Master1000 de París. Quizá por eso, aquí hayan ganado los jugadores más raros del circuito: Robin Soderling, David Ferrer, Jack Sock, Karen Khachanov o Holger Rune…, tenistas de gran nivel pero que están acostumbrados a levantar trofeos en torneos de este nivel. Quizá sea porque a los cabezas de serie se les empieza a hacer larga la temporada o por la extremada rapidez de la pista cubierta francesa, el caso es que, aquí, Nadal fue incapaz de ganar en toda su carrera, Federer lo hizo únicamente una vez y a Alcaraz se le está empezando a atragantar.

El cambio climático, del que tanto se habla últimamente, genera estas modificaciones imprevisibles en la atmósfera del tenis. En los millones de años que acumula nuestra Tierra siempre han ocurrido estas oscilaciones inesperadas en los climas y, como siempre recuerdo, el tenis no es ajeno a este tipo de circunstancias que nos gusta calificar de milagrosas.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «EL RUBIO PLATINO, NO LE SIENTA BIEN»
  1. Buenos días.Muy bien explicado,no acierto a comprender estos cambios de comportamiento. Sigue sin tener esa concentración que hace falta.Espero se lo hagan ver

  2. Verdaderamente milagroso es el hecho de que este torneo lo gane algún día Carlitos.
    No hay que hacer dramas… una veces se gana y otras se pierde, es el deporte.
    Dicho lo cuál, dos cosas.
    1. Respecto al partido en si y para que finalmente el resultado fuera el que fue, contribuyó mucho más lo que falló Carlos que lo que acertó Cameron.
    2. Si Sinner gana el torneo, Carlos pasará a ser el 2 del mundo.

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