El tenista español pierde en Wimbledon su primera final de Grand Slam tras caer 4-6, 6-4, 6-4, 6-4 ante Jannik Sinner en un partido en el que Alcaraz se ha ido desinflando tras imponerse en el set inicial. El jugador transalpino, que consigue su cuarto Grand Slam, se convierte en el primer italiano en alzarse con el triunfo sobre la hierba londinense y amplía su diferencia en el ranking ATP sobre Carlitos. Independientemente de los 3,5 millones de euros que se embolsa el campeón, y la mitad del finalista, el fisco de ambos países ya se están frotando las manos al quedarse con más del 40% del premio para hacer carreteras, mantener la sanidad y educación públicas y otra serie de cosas que ahora prefiero no recordar.
Empiezo a estar harto de tener que posicionarme en cuestiones que no lo merecen. Soy de los que vive tranquilo en el deuce, sin necesidad de preocuparme por las ventajas al resto o ilusionarme con las ventajas al servicio. Ahora se nos pide que decidamos si somos de letras o ciencias, si creyentes o paganos, si del Madrid o el Barça o si somos honrados o sanchistas. En el tenis se nos insta a elegir entre Sinner o Alcaraz, e, incluso, para rizar la perversión, entre Nadal o Carlitos. Nos quieren polarizados porque saben que eso alimenta el hambre de los que manejan los hilos de poder. Yo me resisto a hacerlo y prefiero ir decidiendo sobre la marcha, de forma selectiva, sobre esto o aquello, sin asumir los paquetes completos que nos preparan otros. Conforme me hago mayor sé menos cosas y, por supuesto, de muy pocas estoy seguro, pero que lo de Sinner y Alcaraz es una rivalidad deliciosa, que lo único que puede hacer es mejorar el tenis, es una de ellas.
El deporte es cambiante, como la vida misma. Hace medio año, yo mismo, hubiera asegurado que Sinner era invencible, en cambio, a su vuelta a la competición tras el parón impuesto por la sanción de doping hubiera dicho que no tenía opciones de ganar Roland Garros, y tuvo tres pelotas para hacerlo. Hace tan sólo unos días, hubiera apostado por un Dimitrov que estaba con dos sets arriba ante el italiano, pero una desafortunada lesión del búlgaro, devolvió la vida al Lázaro de San Cándido. Y, mientras tanto, sentía como Alcaraz agrandaba su racha de efectividad sobre la hierba, donde, hasta hoy, sólo había perdido tres partidos en toda su carrera. No es que sea variable, voluble o inestable, simplemente, no estoy polarizado. Carlitos me apasiona por su variedad en todos y cada uno de sus golpes, por la alegría con que los ejecuta, por divertirse mientras hace Historia, por seguir siendo un niño que hace cosas grandes. Pero, lo siento mucho, también me gusta el italiano por su seguridad al servicio, por su agresividad desde el fondo y por su fuerza y equilibrio mental. Por todo eso es por lo que, hoy, me alegro por el tenis.
Sinner y Alcaraz son rivales, pero no enemigos. Ambos están dispuestos a dejarse la piel con tal de pasar una pelota más al otro lado de la red. El pelirrojo jugador alpino ve florecer sobre la hierba lo que perdió sobre la tierra. Esta tarde sí ha sido capaz de defender dos puntos de rotura que ha disfrutado Carlitos en el cuarto set y, gracias a su fuerza mental le ha hecho no relacionarlos con los que perdió en París. Esta es una rivalidad fácilmente identificable por los expertos en catalogarlo todo: la profesionalidad y seriedad de Sinner o la locura y emotividad de Alcaraz.
Sinner rompe una racha de cinco derrotas consecutivas ante Alcaraz, cosa que estaba perturbando la cabeza del italiano y para la que ha buscado soluciones. Aunque no lo hemos podido confirmar, todo parece indicar que al equipo de técnicos y entrenadores del transalpino les han ayudado los visionarios asesores de Ferraz y, para superar esos miedos, han usado las milagrosas herramientas de la Inteligencia Artificial y han decidido crear nuevos Observatorios de análisis tenísticos, llenos de obviedades, con los necesarios talleres de powerpoints que ilustren la infantiloide pedagogía de estas soluciones modernas. Los que contemplamos esta bendita rivalidad cada semana en el circuito, sabemos que estos partidos siempre se van a decidir por detalles. Hoy ganó Sinner, hace mes y medio, Carlitos, pero el que siempre triunfa, a título lucrativo, es el Estado que se lleva cuatro veces más que lo que recaudaba con el diezmo medieval.
Amigo Fran,para hacer carreteras ordenar la seguridad social y muchísimas más cosas NO en todo caso para hacerse con una buena cartera de billetes en cuentas en otro país y así no cumplir con la ley que a ellos le interesa. Pero esto ya se ha vuelto como pollos sin cabeza,que Dios los heche por donde menos daño hagan …….ALCARAZ y nada más
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Verdaderamente que estos enfrentamientos en la cumbre, favorecen y encumbran este deporte a las más altas citas, los resultados, difíciles de pronostica, no hacen más que poner el punto final al enfrentamiento de turno, decidiendose por cualquier detalle que aprovechará el contrario.
En otras fases de esta vida, los pequeños detalles cambian rumbos del destino y erigen a impresentables como dirigentes, aunque esos detalles provengan de personas y organizaciones que buscan su beneficio personal y algunas se encuentran impregnadas de sangre de ciudadanos, pero es lo que hay, lo llaman democracia parlamentaria, para mi es democracia partidista y esta a una rayita de la dictadura con apellido Sanchista