Cobolli-Bucarest

Hasta siete puntos de partido necesitó el italiano para superar a Sebastián Báez en la final del ATP250 de Bucarest. Cobolli consigue así su primer título ATP y se convierte en el quinto jugador que estrena su palmarés durante este 2025 tras Muller, Machac, Fonseca, Mensik. La squadra azzurra incorpora un jugador más a su exitoso listado de tenistas en activo con algún título en el circuito:  Sinner (19) , Barrettini (10), Fognini (9), Sonego (4), Cecchinato (3), Musetti (2) y Darderi (2).


Mientras el país decide su futuro en unas elecciones presidencialistas sin el líder proruso Georgescu, excluido del proceso por el Conde-Pumpido de allí, ajenos a ello, en el club que recibe el nombre del más grande de los tenistas rumanos, Ion Tiriac, los participantes del ATP250 de Bucarest, han vivido al margen de estas cuestiones de mayor enjundia. Curiosamente, aquí no ha hecho falta liberarse de la presencia putiniana porque, de entre los 32 tenistas que disputan el torneo, no hay inscritas ninguna de las raquetas del gigante de los Urales.

En la vida, como en el tenis, la supervivencia se consigue por medio de la protección ante los ataques del rival, pero también, por la capacidad ofensiva que tú le muestres a tus rivales. Por esto, Flavio Cobolli pronto decidió que tenía que tomar riesgos. El italiano sabía que estaba ante uno de los más fuertes enemigos sobre tierra batida, el rocoso argentino Báez, ganador de 7 torneos en el circuito, seis de ellos sobre polvo de ladrillo. Por eso, el florentino salió decidido a atacar sobre el servicio de Báez hasta que acabó rompiéndolo. Luego, fue suficiente con mantener el suyo para embolsarse el primer set. En la segunda manga, el partido se volvió loco, con continuas alternativas que parecían no tener fin. Hasta siete bolas de partido dispuso el toscano antes de completar la que ha sido su mejor semana como profesional. Doble 6-4 y primer título ATP para Cobolli.

En tiempos convulsos para la política internacional, en los que Rumanía no olvida que fue invadida por nazis y comunistas antes de que viviera el oscuro período de la dictadura de Ceaucescu, dos embajadores de los máximos exponentes de la derecha mundial, de Meloni y Milei, han dejado claro en Bucarest que para ganar allí, lo más importante es tener una buena derecha.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *