El jugador noruego se impone en la ciudad suiza a Tomas Machac para alcanzar el triplete en este clásico de la tierra batida previo a Roland Garros. Ruud, que ya consiguió imponerse aquí en 2021 y 2022, se presenta, este domingo de inicio del Grand Slam parisino, con dos triunfos sobre esta superficie: ATP500 de Barcelona y ATP250 de Ginebra.
Dentro de las supuestas competencias que le han sido conferidas, en el ejercicio de su cargo profesional como Ministro de Transportes, el titular de esta plaza está contando los combinados de Ginebra con tónica que se toman sus administrados. De momento, por lo que nos ha contado esta semana, uno de los que lidera esta clasificación es un asesor de la presidente de la Comunidad de Madrid. Desde aquí ofrecemos nuestra ayuda al descendiente del Homo Sapiens Pucelensis para que anote que Casper Ruud ha cogido, de nuevo, la tónica en Ginebra. Señor ministro, apunte: ya lleva tres.
Ruud es, sin lugar a dudas, uno de los mejores especialistas de la tierra batida. Su fiabilidad está más que probada cuando llega la hora de mancharse los calcetines de polvo de ladrillo. Este año ya lo había demostrado con la final del Master1000 de Montecarlo y la victoria en el Conde de Godó. Su victoria en Ginebra no ha estado exenta de sustos. El escandinavo cedió un set en su enfrentamientos con Ofner y Baez y, en la mismísima semifinal, ante Cobolli, tuvo que levantar un set en contra para acabar decidiendo el partido en un competido tie-break del tercer set.
En la final se veía las caras por segunda vez ante Tomas Machac. En el Open de Australia de 2023 ya superó al checo en superficie dura y ahora, en su habitat natural, no le ha dado opciones acabando con él en dos sets: 7-5, 6-3 en 1 hora y 47 minutos. Machac, que consiguió en semifinales su más preciado triunfo en toda su carrera al imponerse a Djokovic, alcanza su mejor puesto en la clasificación ATP al colocarse como nº34 tras llegar a su primera final del circuito.
Con este tercer triunfo junto al Lago Lemán, Ruud viene a corroborar su candidatura para Roland Garros, en el que ha sido finalista de sus dos últimas ediciones. Él no sabe que, en España, hay alguien que le está contabilizando las ginebras que lleva. Es posible que, si supiera que alguien se las está contando, el noruego mandaría a un emisario para que hiciera lo mismo con las copitas de anís que, cada mañana, se toma el ministro… Anís del Mono, claro.
Tras desarrollar y evaluar esta crónica sobre las ginebras que en los últimos tres años han sido tónica de este Sr. Ruud y con ello erigirse en un claro favorito para este Roland Garros que comienza este domingo «hoy».
Así y todo se hace mención a esas «compitas» de nuestro ministrable de transporte que, por mono, deben ser Garro… Fon.
Muy brillante todo el artículo y muy bien llevado con el impresentable Germán, pero nos habías dejado la guinda para el final…. Que bueno!!!!
«»»Anís del Mono, claro»»»»