Ruso-madre-tsitsipas

Medvedev jugará su primera final de Master1000 sobre tierra batida tras vencer por un doble 7-5 al jugador griego. El partido se tuvo que suspender durante más de 4 horas por culpa de la lluvia. Antes, Rune había dado la vuelta a un partido, que perdía 7-6, 4-2, una vez más, envuelto en la polémica por un nuevo tiempo médico que acabó perjudicando a Ruud.


En la central del Foro itálico se ha confirmado que Daniil Medvedev es capaz de sacar su mejor tenis con el único objetivo de humillar a uno de sus enemigos íntimos del circuito. Hoy se ha atrevido a hacerlo hasta en su propia tierra. El ruso le tiene cogida la medida a Stefanos Tsitsipas. De las 12 veces que se han enfrentado el triunfo ha volado hasta Moscú en 8 ocasiones, por tan sólo 4 hasta Atenas. Esta tarde, además ha sido sobre tierra batida, la superficie que mayores éxitos ha dado al heleno y más odio genera en Medvedev.

El ruso es un personaje único. Sus declaraciones en contra de la tierra batida, su juego de golpes imposibles en los que su cuerpo parece desarmarse, su desorden en el banquillo, sus indescriptibles bailes de celebración, y, por qué no, el glamour y la alegría que emanan desde su box Gilles Cervera y su mujer, hacen del Daniil un jugador diferente a los demás. En este Master1000 de Roma está sacando su mejor versión sobre polvo de arcilla. Medvedev consigue llegar a la primera final de un torneo de esta categoría sobre esta superficie, Ya lo había hecho en todos los Master1000 que se disputan sobre pista dura y tras la victoria de hoy se estrenará en tierra batida.

Enfrente, una vez más, ha tenido al Discóbolo del tenis. Ese efebo de la raqueta que, con una estética perfecta en sus golpes, es capaz de no descomponer la figura y conseguir la armonía del cuerpo en pleno esfuerzo físico, como la obra de Mirón. Con lo que no contaba el escultor griego es con que hoy su obra la iba a destrozar «la Mirona». Por enésima vez, el juego de Tsitsipas se descompone desde su palco. Debe ser insufrible recibir órdenes constantemente de un Apostolos que no para de predicar en el desierto con consignas que perjudican, más que ayudan, durante el juego. Desde que se ha permitido el coaching ya no tienen ni que ocultarse. Pero la situación ha empeorado últimamente con la entrada en la escena de su madre: esa Afrodita de origen ruso, de cara quemada, pelo sin peinar y vestidos de mercadillo que no para de hablarle a quien busca silencio, concentración y apoyo…, pero no charlas. Hoy, han trasladado la riña domiciliaria a Roma. Stefanos, al sufrir el break con 5-5 en el primer set, la ha echado de su box porque no paraba de darle consignas en ruso. La Salnikova debía estar despistada acerca del origen de su rival…, o quizá, sea más lista que los demás, y daba órdenes contrarias para despistar a Daniil. El caso es que, con todo esto, la cabeza le ha explotado a Stefanos y le ha pedido que se vaya a otro sitio con su cantinela.

En la segunda manga, más de lo mismo. Cuando la atención ha vuelto de las gradas a la pista, Tsitsipas ya tenía un break en contra. Poco a poco, apoyado en su espectacular derecha, el heleno ha recuperado sensaciones y ha llevado el set al 5-5. Ahí, de nuevo, como un diabólico maltratador, el ruso ha vuelto a destrozar las esperanzas de Stefanos y familia para colocar un doble 7-5 en el luminoso.

Medvedev se enfrentará, en su primera final de Master1000 sobre tierra batida, segunda de torneo ATP de su carrera tras la del Godó de 2019, a Holger Rune. El danés se ha deshecho en tres sets de Casper Ruud y ya busca un nuevo triunfo, que sería el segundo de esta temporada y primera de esta categoría tras la derrota en la final de Montecarlo ante Rublev. Una vez más, la polémica ha saltado entre los dos jugadores nórdicos, quienes, tras el cruce de acusaciones que mantuvieron en la edición pasada de Roland Garros, dentro y fuera de la pista, también se puede decir que mantienen una estrecha enemistad. Hoy, el danés ha vuelto a aprovechar un supuesto malestar físico para cortar el ritmo y la racha de Ruud, que con 7-6, 4-2 parecía embalado hacia la final. Medvedev buscará su quinto título de 2023 e igualar a Alcaraz con un segundo Master1000, después del triunfo en Miami. El murciano ha ganado este año Indian Wells y Madrid.

Una vez más Tsitsipas se cae con todo su equipo a las puertas del éxito. El potencial del heleno es impresionante y tanto su actitud en pista como control mental han mejorado con el paso de los años. Ahora bien, los triunfos siguen sin llegar. En el Open de Australia la ayuda de Mark Philippoussis contribuyó a la estabilidad emocional del griego, quien llegó a la final, pero hoy, como tantas veces, Stefanos ha tenido que lidiar con un box que rema en dirección contraria a sus intereses y con mensajes en el idioma equivocado. Ese es «el ruso» que hoy más ha perjudicado a Tsitsipas.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «LAS AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN QUE EL «RUSO» PERJUDICA EL JUEGO DE TSITSIPAS»
  1. Absolutamente de acuerdo… ese modo de predicar del apóstol-padre y ahora ya (porqué la norma lo permite) sin disimulos ni control, descentra al griego que por otro lado, no parece tener la cabeza más centrada del circuito.

  2. Se está convirtiendo en casi un derbi esto de ver enfrentados a Tsitsipas y a Medvedev. Con más del 70% de derrotas también eso es un clásico, aunque no deja de ser sorprendente este resultado en la tierra batida. En cuanto a las pausas médicas y la ausencia de control, es complicado saber cuándo son justificadas y poder poner freno a las tácticas lícitas de los jugadores.

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