Holger Rune demuestra que le tiene cogida la medida al serbio en un vibrante partido, que tuvo que ser interrumpido por la lluvia durante más de una hora, en el Foro Itálico. El danés se verá las caras en semifinales ante Ruud, quien se ha deshecho del argentino Cerundolo.
Las Cooperativas Agroalimentarias de España, ASAJA y demás asociaciones que velan por los intereses agrícolas de nuestro país, ya están solicitando a la ATP la celebración del Master1000 de Roma en terreno español. Todos están convencidos de que esto garantizaría la llegada de la lluvia al campo español. Y es que, no hay partido que no tenga que interrumpirse por la feliz presencia del líquido elemento sobre la tierra romana. Toda la fertilidad de duelos épicos que estamos viendo en el Campo Centrale de la capital italiana, para sí la quisiera la tierra española, esa superficie que tantos triunfos ha dado al tenis profesional y a las mesas de medio mundo llenándolo de cereales, aceites y productos de la huerta que ahora tanto escasean.
No hay día que alguien no recuerde eso de que el tiempo está loco. Roma comparte con España ese maravilloso clima mediterráneo de cuatro estaciones bien diferenciadas, cada vez menos, con veranos cálidos y precipitaciones escasas. Pero, la pertinaz sequía que nosotros padecemos, ellos la están superando gracias a la celebración del Master1000 de Roma, que, al parecer atrae los famosos nimboestratos, las nubes de la lluvia. Pero, por si eso no fuera suficiente, esta mañana, ha recibido la visita desde el norte de Europa, concretamente desde Dinamarca, de una depresión aislada en niveles altos, lo que los modernos llaman ahora DANA.
En la región de Emilia-Romagna, situada al noreste, lo están pasando peor. Las inundaciones han obligado a evacuar a miles de personas que habían quedado atrapadas en sus casas tras el desbordamiento de muchos ríos de la zona. Hasta el gran premio de automovilismo, que se celebra en Ímola, ha tenido que suspenderse. Más al sur, en el Lacio, sólo ha habido que rescatar a un serbio de la pista central del foro itálico por la avalancha de golpes que ha recibido de esa DANA danesa llamada a entretener el mundo del tenis en las próximas décadas.
Mucho ha tardado Djokovic en abrir el paraguas que le protegiera de los golpes, que le caían a cántaros, a su lado de la pista. Cuando el balcánico se puso a cubierto, ya tenía un 6-2 en contra. El todavía nº1 de la ATP, hasta el lunes que le sustituya Alcaraz, sacó sus mejores impermeables, en forma de reveses cruzados y cambios de alturas, para intentar que escampara. El partido se igualaba a un set justo cuando la lluvia permitía que los contendientes regresaran a la pista: 6-4. Fue en ese momento, en el que el serbio parecía contemplar la belleza de un arcoiris en forma de remontada, cuando, la violencia del frente nórdico, arreó de nuevo toda su fuerza sobre las frágiles defensas de Djokovic que, como una envejecida presa, acabó cediendo ante el incontrolable caudal de Rune (6-2). Nueva derrota del serbio frente al joven jugador nórdico tras la sufrida en la final del Master1000 de París Berçy a finales de 2022, que pone a favor de este el enfrentamiento entre ambos (2-1).
En semifinales el danés se verá las caras con otro nórdico, Casper Ruud, también acostumbrado a las más duras condiciones meteorológicas, que esta tarde ha dado cumplida cuenta de Cerundolo, verdugo del ídolo local, Jannik Sinner. Holger parece empeñado en arruinarnos la primavera climática y tenística. La AEMET no da aún un pronóstico fiable para principios de junio en París, pero aunque desde aquí hemos soñado con una tormenta de emociones entre Djokovic y Nadal, es muy probable que Roland Garros confirme el tan cacareado cambio climático con una final entre la Galerna Alcaraz y la Dana Rune.
Rune es una realidad más, de esa nueva generación que lidera nuestro murciano; más dudas me surgen con el caso de Sinner.
Vienen apretando fuerte estas ya cada vez más realidad tenistica sustituyendo a esas glorias ya cada vez más alejadas de esta nueva realidad.
Aun tenemos que esperar quienes formarán esa tripleta o cuádruple nueva escuadra ganadora, de momento capitaneada por nuestro Carlos I de españa
Estamos ante un relevo generacional apabullante. Tardó en llegar, pero el fin del dominio incontestable que nos ha mantenido pegado al televisor los últimos 15 años ha aparecido y como si de un huracán se tratase, barre de las pistas a todo un Djokovic que tendrá que seguir probando suerte en las pistas duras.