La Next Gen reproduce el circuito de los mayores con jugadores que maltratan la pelota en detrimento de la genialidad de los Draper o Stricker. El suizo ha sido la verdadera sensación del torneo con actuaciones inapelables en la fase de grupos.
Brandon Nakashima o Jiri Lehecka se sumarán al corto palmarés de ganadores de las Next Gen ATP Finals que se están disputando en Milán durante esta semana. Un coreano, un griego, un italiano y un español (Choung, Tsitsipas, Sinner y Alcaraz) son los únicos poseedores de este torneo que se otorga a los 7 mejores jugadores de la clasificación, más una invitación del torneo, menores de 21 años. Ahora Estados Unidos o Chequia lucharán por conseguir tan prestigioso título.
Tras la fase de grupos, esta tarde se han enfrentado en las semifinales dos estilos, dos conceptos y dos formas de entender el tenis radicalmente opuestas. Nakashima frente a Draper por un lado y Lehecka contra Stricker por otro.
El británico Draper, el mejor clasificado de los cuatro, se presentaba ante un experimentado Nakashima que hizo valer su potencia de fondo de pista y su estabilidad en el juego y en el control de emociones para superar el talento del británico. El juego de saque y volea que tantos beneficios le han traído durante toda la temporada, en la que ha llegado a cuartos del Master1000 de Montreal, han sido desactivados por la mayor experiencia del norteamericano, quien ya conoce las mieles del triunfo con su victoria esta temporada en el ATP250 de San Diego.
El otro cruce de semifinales ha enfrentado a la verdadera sensación del torneo, el jugador del que todo el mundo habla, Dominic Stricker y el ordenado jugador checo Jiri Lehecka. El suizo está llamado a coger el relevo del tenis helvético que ya ha dejado Federer y pronto abandonará Wawrinka. Sus espectaculares actuaciones durante la fase de grupos, en los que ha combinado golpes de genialidad con «planazos» imposibles minimizaban las opciones del checo. Pero el planteamiento que ha preparado el equipo técnico de Lehecka ha sido inmejorable. Solidez de fondo, tranquilidad en la toma de decisiones y confianza para jugarse los habituales golpes ganadores. Y, no cabe duda, la experiencia que le dieron las semifinales de Rotterdam, procedente de la previa, han sido decisivas para que Lehecka haya acabado con las esperanzas de un suizo llamado a las más altas cotas de éxito en este deporte.
La final de mañana enfrentará a los dos mejores de esta generación sub21, Lehecka y Nakashima, pero no debemos olvidar que otros cuatro coetáneos han desestimado la presencia en Milán porque, ellos ya están más cerca de Turín: Alcaraz, Sinner, Rune y Baez. Nadie puede dudar ya que el futuro ya es presente.
Cómo bien indicas, la nueva generación está ya aquí y viene pisando muy fuerte.
Sin desmerecer a nadie, para mí, uno de los que se postula para dar guerra en el circuito de mayores desde este momento, es el británico.